Cinvestav y UNAM usan IA para proteger manglares y costas
Científicos desarrollan modelo predictivo tras 25 años de recopilación de datos para proteger manglares y costas
Con base en 25 años de monitoreo ecológico continuo, científicos yucatecos desarrollan un innovador proyecto para crear modelos y escenarios sobre el futuro de los manglares y las costas de la
Península de Yucatán frente al impacto del cambio climático, con el objetivo de transformar los datos científicos en acciones climáticas concretas.
La propuesta, titulada “Dinámica espacial temporal de manglares en la Península de Yucatán: de los datos a la acción climática con inteligencia artificial”, fue presentada durante la conmemoración del Día Mundial de los Humedales, y representa un esfuerzo sin precedentes para integrar grandes volúmenes de información ambiental con tecnología de vanguardia, a fin de fortalecer la resiliencia de los ecosistemas costeros.
Es resultado del trabajo conjunto entre especialistas de la Unidad Mérida del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), la Unidad Académica del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quienes buscan redefinir la relación entre la ciencia, la tecnología y la conservación de los manglares.
Actualmente, el proyecto se implementa en Celestún, Progreso y Dzilam de Bravo, con la expectativa de ampliar su alcance geográfico conforme se obtengan más recursos.
El director del Laboratorio de Producción Primaria del Cinvestav-Mérida, Jorge Herrera Silveira, destacó que durante un cuarto de siglo se han realizado estudios sistemáticos en la costa yucateca, generando una base de datos única en el país. A partir de esta experiencia, la investigación plantea dos preguntas clave: qué ocurre cuando 25 años de información ecológica se combinan con inteligencia artificial y si es posible identificar patrones que permitan simular escenarios futuros ante el cambio climático.
Los especialistas explicaron que el uso de modelos de redes neuronales permitirá simular escenarios como el aumento del nivel del mar, la frecuencia e intensidad de tormentas, así como optimizar estrategias de restauración al identificar las zonas con mayor viabilidad ecológica y mejor relación costobeneficio. Además, se podrán cuantificar servicios ecosistémicos clave.
Este enfoque aportará evidencia científica sobre los beneficios de conservar y restaurar manglares como una solución basada en la naturaleza, que reduce la vulnerabilidad de las comunidades costeras y fortalece la resiliencia de los socio-ecosistemas frente a la crisis climática global.
En esta primera etapa participan CinvestavMérida, ENES-Mérida e IIMAS-Mérida, y el Consorcio de Investigación de Manglares de la Península de Yucatán (CIMPEY).
Los investigadores subrayaron que un programa de esta magnitud requiere mayor inversión para acelerar el procesamiento de datos, validar modelos y ampliar proyectos piloto de restauración.
