Cenote Kalot Jool, la joya subterránea
Mitos y cavernas, columna de Carlos Evia Cervantes: Cenote Kalot Jool, la joya subterránea
Corría el año 2019 cuando el joven Pablo Núñez Cupul solicitó al Grupo Espeleológico Ajau que fuera a conocer el cenote Kalot Jool, ubicado en la comisaría de Xcan, municipio de Chemax. Se integró un equipo para cubrir el objetivo con las siguientes personas: Venus Estrella Cabrera, Fátima Tec Pool, Carolina Ramos Novelo y Carlos Evia Cervantes.
El 14 de diciembre del citado año llegamos a la comunidad de Xcan y Pablo de inmediato nos condujo al cenote Kalot Jool (Dos agujeros juntos) que se encuentra a unos escasos 2 kilómetros de Chemax,
en dirección suroeste. Además de Pablo, participaron Josué Tuz Chi, Milka Mex Dzul, Alicia Requena Pool, Héctor Bacab Canul, María Guadalupe Chi Ortega y Aurelio Kumul Pacheco.
Descendimos al cenote por medio de una escalera construida con un eje central y peldaños laterales de metal. Mientras esperábamos que bajaran los demás, Carolina y yo empezamos a tomar medidas como para hacer un croquis. Las dimensiones que obtuvimos fueron las siguientes: La altura de la bóveda tomada desde la superficie de la tierra es de 18 metros. El diámetro norte-sur registró 44 metros y el esteoeste, 33 metros. El agua de la cavidad mostraba un color azul cristalino bellísimo.
Posteriormente, hicimos el recorrido perimetral del cuerpo de agua y hallamos las siguientes formaciones: estalactitas, estalagmitas, coladas, orejas de elefantes. Nos llamó la atención que dentro del
agua también hay estalagmitas. Las mariposas negras, los amblipígidos (arácnidos) y los bagres nos acompañaron en el recorrido. Hallamos restos óseos de felino, coatí, venado y una tibia humana mezclada con huesos de venado. Encontramos un conducto muy estrecho pero que luego se ensanchaba, lo que permitió ver una galería grande, es decir, la gruta continúa por ahí. En cuanto a la flora, destacó la abundante presencia de semillas de un fruto que, en maya, se llama ki’in.
Para entrar al agua se hace por una pendiente suave; sin embargo, conforme se avanza hacia las paredes de la bóveda el agua se hace muy profunda. Estimamos que alcanza un rango de 9 a 10 metros. En un costado del fondo del cenote se observó una cavidad que parece ser ramal de la cueva del cual probablemente provenga la corriente de agua que abastece al cenote. Todo esto se pudo observar gracias a la claridad del agua. Trabajamos con calma y muy a gusto, pues el ambiente interior es relajante. Todos los elementos encontrados, y anteriormente mencionados, permite inferir que el estado actual de este cenote favorece la presencia de una variedad de especies animales y vegetales. En fin, las condiciones ambientales del cenote son magníficas, el paisaje es bellísimo y sus guardianes son personas maravillosas. Al terminar la topografía, nos fuimos todos a comer un delicioso pollo adobado en casa de la hermana de Pablo.
