La izquierda es memoria viva
Letras en libertad, columna de Cristóbal León Campos: La izquierda es memoria viva
La historia como disciplina científica estudia los procesos de transformación de las sociedades a través del paso del tiempo, en contextos específicos y con una delimitación temporal que suele servir de referente para marcar el inicio y el fin de los diversos sucesos, que, en conjunto dan forma a esos procesos, hablándose en ocasiones de cambio de época o de periodo histórico, y otras veces de coyunturas cuyo impacto suele observarse en un corto tiempo y unas veces más debe esperarse para que los efectos transformadores de esos sucesos puedan ser visibles, sobre todo cuando hablamos de revoluciones o movimientos sociales, por su complejidad propia y por su impacto en la subjetividad de los sujetos históricos. Así, ejemplos como la colonización de América, la Revolución Industrial, las luchas independentistas latinoamericanas, las Guerras Mundiales y las revoluciones sociales de América, por señalar algunos, son procesos cuyo impacto puede observarse de forma casi inmediata y a la vez sus efectos continuaron vigentes con el paso de los años por su presencia en el imaginario social y cultural.
De manera particular, los movimientos sociales, revolucionarios, reformistas y/o reivindicatorios con demandas específicas que conforman la historia de la izquierda internacional, nacional y regional, tienen como parte de sus procesos historias entrecruzadas donde pueden identificarse ideologías, proyectos culturales y pedagógicos emancipadores, biografías de mujeres y hombres entregados a la realización de un mejor mundo, así como propuestas editoriales materializadas en libros, revistas, gacetillas, panfletos y un sinfín de textos publicados en todos los medios posibles que hoy son testimonios de la lucha, las demandas sociales y el devenir de los hechos que aguardan su registro sistematizado, ya sea mediante trabajos académicos de investigación, la recopilación de los testimonios vivos o la articulación de acervos que salvaguarden la documentación y objetos existentes que como fuentes fidedignas de los hechos nutran justamente esas investigaciones y testimonios, algo que en general sigue pendiente para la memoria de la izquierda, sin dejar de lado diversos esfuerzos realizados en el mudo, y que en México, entre otros, puede reconocerse en las labores que desempeña el Centro de Estudios del Movimiento Obrero y Socialista A.C., fundado en 1983, destacándose entre sus acervos los expedientes del Fondo Partido Comunista Mexicano (1919-1982), en los cuales puede no solo conocerse la historia del PCM, sino un amplio abanico de luchas proletarias, campesinas y populares de México.
En Yucatán, de manera particular, estos esfuerzos de concentración, estudio y divulgación aún son incipientes, pero desde hace más de una década el Centro de Estudios e Investigaciones Sociales y Culturales Efraín Calderón Lara, “Charras”, ha venido bregando por edificar un acervo del movimiento obrero-estudiantil-popular de los años setenta, cuando el sindicalismo independiente permitió el surgimiento de diversas luchas proletarias por mejores condiciones laborales, teniendo entre otras destacadas figuras, al Charras, quien da nombre al centro, y que fuera asesinado por la burguesía y el gobierno priista de Carlos Loret de Mola. Pero como esta lucha, muchas otras esperan un estudio mucho más sistematizado, habiendo ya destacadas investigaciones históricas, sociológicas y antropológicas de movimientos feministas, campesinos, obreros y estudiantiles, esperando mayor difusión y la realización de más indagaciones como miradas renovadas que contribuyan a esclarecer, visibilizar y reivindicar, pues si algo es cierto, es que una gran parte de la escritura de la historia regional ha estado sesgada por intereses políticos conservadores y de derecha que no han permitido ni querido que la izquierda articule su memoria, la estudie y la difunda como una forma más de lucha y de concientización de las nuevas generaciones, para así seguir impulsando las transformaciones urgentes que aún necesitamos.
La memoria de la izquierda regional escrita bajo la luz de los acontecimientos internacionales y nacionales respondería a muchas dudas y tergiversaciones que hoy siguen reproduciéndose, e incluso que siguen escribiéndose mediante la manipulación informativa del oportunismo grandilocuente. Yucatán suscrito en el devenir nuestroamericano y global ha vivido sucesos y procesos de suma relevancia para la historia de la izquierda, la cual hoy nuevamente busca identidad y fortaleza ante el avance ultraconservador, siendo la memoria un elemento integrador y un referente ideológico en momentos coyunturales como el que vivimos en el mundo. La izquierda y su memoria tienen aún mucho por aportar al conocimiento y a la comprensión de las complejas condiciones de vida, al igual que de las formas históricas de despojo, explotación, violencia sistémica y marginación que durante tantos años laceraron el bienestar del pueblo.
Hoy la tarea de articular la memoria de las luchas con las voces de sus actores, sus testimonios, documentos y escritos, mediante proyectos de sistematización informativa sigue vigente y en camino de consolidar verdades y desmitificar oprobios. La izquierda es memoria viva y andando estamos…
