Cuidar el cerebro es cuidar la salud
Palabra de mujer, columna de Ivette Laviada: Cuidar el cerebro es cuidar la salud
El fundador del Instituto de Neurología Cognitiva, doctor Facundo Manes, se ha dedicado a la investigación en neurociencia y en numerosas ocasiones ha expresado que la enfermedad del cerebro causa mayor discapacidad que las que producen las enfermedades cardiovasculares o el cáncer y que la soledad crónica puede incluso ser más peligrosa que el alcoholismo o la drogadicción.
En su libro “Usar el Cerebro”, expone aspectos del órgano más complejo que tenemos los seres humanos y trata de explicar funciones como la conciencia, la inteligencia, la memoria, la toma de decisiones o las
emociones, concluyendo que los seres humanos somos seres sociales y por ello nuestro cerebro se entiende y funciona mucho mejor en la medida en que nos relacionemos con otros.
Compartimos algunos de sus consejos para que formen parte de nuestros propósitos de Año Nuevo, pues cuidar la salud también es cuidar nuestro cerebro.
Lo primero es tomar conciencia de que somos seres sociales, la pandemia causó muchos estragos de socialización, recuperemos el tiempo, el no estar aislados y por tanto conectados constituye un factor de protección cerebral.
El optimismo es otro medio que estimula positivamente el cerebro, por lo cual tratar de sacar lo mejor y esperar lo mejor de las situaciones que nos rodean nos ayuda.
El ejercicio físico está ampliamente probado, sobre todo para mejorar la salud cardiovascular, sin embargo más allá de esto hay un efecto directo en el cerebro puesto que genera nuevas conexiones cerebrales, refuerza el ánimo y el pensamiento creativo.
Aprender cosas nuevas activa el cerebro y lo mantiene joven. Hay personas que a cierta edad consideran que esto no es posible, sin embargo la neurociencia demuestra que aun cuando sea todo un reto aprender un idioma, a tocar un instrumento o algo completamente nuevo para uno es totalmente factible.
El Dr. Manes nos recomienda que es verdad que hay que jubilarse del trabajo, pero nunca hacerlo de las cosas que nos apasionan, pues justamente jubilarse viene de júbilo y es en ello en lo que debemos emplearnos luego, en lo que nos gusta tanto y produce bienestar.
Una dieta saludable impacta también en el mejor funcionamiento del cerebro y para ello una alimentación rica en frutas, verduras y pescados con alto contenido de omega 3 hará que nos mantengamos más sanos.
Aprender a manejar el estrés es una tarea importante para la salud cerebral y aunque es verdad que hoy vivimos más estresados también podemos aprender a lidiar con las situaciones que nos lo producen: la realidad no la podemos cambiar, pero sí podemos revaluar la realidad, es decir, cómo respondemos ante ella.
La manera en que pensamos afecta la manera en que sentimos, de modo que aquí un truco para reducir el estrés. Uno puede pensar que el mundo está en su contra o bien que lo que pasa en el mundo es para que uno pueda dar lo mejor de sí.
Dormir bien sería la última recomendación para un cerebro saludable, dormir ocho horas al día porque el sueño es salud, interviene en la función hormonal y en regular la función inmune, así como también contribuye a la consolidación de la memoria.
No es tan difícil, ¿verdad?
