El resiliente, ejemplo de pulcritud integral
Debate y salud, columna de Jacinto Herrera León: El resiliente, ejemplo de pulcritud integral
Esa tarde lluviosa salía de prisa de singular recinto, cuando vi a alguno de mis colegas revisando pendientes, causándome extrañeza, ya que lo imaginaba en casa o dando consulta privada. Al abordarlo, me dijo que para continuar por elcamino elegido requería de mucha resistencia, y adelantándome le abundé: y no olvides sobre todo tener presente la resiliencia.
Extrañado y con sorpresiva expresión, me preguntó, cuál era la diferencia, por lo que le precisé que la resistencia se refiere al aguante, resultado de una gran fortaleza, mientras que la resiliencia es la capacidad de asumir el escenario, por muy difícil que sea, sobreponiéndose y sacando lo mejor de él.
Continué con la charla abundando que definitivamente no es lo mismo, resistimos en muchos momentos de nuestras vidas y a veces terminamos agotados, desgastados, pero existe también la resiliencia, que es la capacidad para conseguir encajar y superar situaciones traumáticas graves e incluso, salir fortalecidos, aprovechando la adversidad para desarrollarse y ser más feliz. En ocasiones creemos que nos pueden marcar acontecimientos negativos del cotidiano devenir, como fracasos, pérdidas, separaciones y muchos más, creyendo que puedes estar condenado a sufrir el resto de la vida, pero no es así, hay muchas personas que han demostrado que hay esperanza.
Llegamos a cuestionarnos muchas veces del porqué hay quienes pueden hacer frente a las pruebas más duras de la vida; acaso utilizan la resistencia para aguantar escenarios dantescos y a pesar de ello logran recuperarse rápidamente, mientras que otras se sienten superadas por el más pequeño obstáculo e invadidas por sentimientos como el dolor, el desamparo o la desesperanza. ¿Cómo es que hay sujetos que se recuperan emocionalmente más rápido ante eventuales desgracias, como divorcios, despidos, muertes
o finiquito de sus puestos?
Sin temor a equivocarme, amable lector, te digo que es la resiliencia que juega el papel principal en este proceso de recuperación emocional, esta proporciona la fortaleza individual, que nos permitirá afrontar adversidades y mejorar nuestra capacidad para superarlas y permitir que nos recuperemos, sin esperar mayor recompenza que la que llega a nuestro interior a través de haber hecho lo correcto.
Le dije, amigo mío, aún estás dando tus primeros pasos en terrenos escabrozos, en esta época de retos, carencias y villamelones. Aparecerán personajes mesiánicos que se atribuyen logros “robados”, olvidando que durante años han “calentado banca” sin lograr objetivo alguno, hasta que alguien con suficiente capacidad y actitud humilde y callada lo transforma.
También, cual imágenes despulidas, te atosigaran quienes desde un escritorio creen poder cambiar el mundo, sin jamás haber estado en campo del valiente. Poco a poco, la resiliencia será tu mejor catapulta, te lo dice un escolapio.
Este 2026, es el mejor momento para construir un parteaguas en la vida de cada uno de nosotros. Vienen momentos difíciles desde todas las aristas, llámese económica, profesional, familiar o social, entre tantos. El bombardeo mediático nos agobia y atomiza, si no te preparas fisica y mentalmente para los retos que se te presenten, tu cuerpo cobrará la factura. Mi comentario aplica a políticos, funcionarios o estrategas de políticas públicas, aprendamos a escuchar y ser resilientes. La esperanza aún está viva.
