Comercio minorista creció durante el mes de agosto en Yucatán
Yucatán registró un incremento en los ingresos de los establecimientos de 3.8% anual en agosto pasado, pero en materia laboral apenas aumentó un 0.8%
En el estado de Yucatán el comercio al por menor registró un comportamiento positivo durante agosto de 2026, con un incremento anual de 3.8 por ciento en sus ingresos por suministro de bienes y servicios, aunque la generación de empleo mostró un avance limitado, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De acuerdo con la Encuesta Mensual sobre Empresas Comerciales (EMEC), publicada el pasado 21 de octubre, los ingresos de los establecimientos minoristas yucatecos superaron el crecimiento nacional de 3.3 por ciento, una diferencia favorable de 0.5 puntos porcentuales.
Sin embargo, el personal ocupado total aumentó apenas 0.8 por ciento respecto a agosto de 2025, porcentaje idéntico al promedio nacional, lo que refleja una expansión moderada de las oportunidades laborales frente al crecimiento de las ventas.
En cuanto a las remuneraciones medias reales, que consideran los ingresos laborales descontando el efecto de la inflación, Yucatán registró un incremento anual de 3.7 por ciento, inferior al avance nacional de 4.7 por ciento.
Otro indicador relevante fue el de mercancías compradas para su reventa, cuyo crecimiento alcanzó 3.4 por ciento, frente al 2.6 por ciento registrado en el conjunto del país.
El comercio minorista comprende establecimientos dedicados a vender directamente al consumidor final, entre ellos tiendas de abarrotes, supermercados, departamentales, farmacias, negocios de ropa y calzado, papelerías, ferreterías, mueblerías y comercios de electrodomésticos.
También incluye establecimientos de venta de vehículos, refacciones, combustibles y lubricantes, así como negocios que comercializan productos exclusivamente por internet y otros canales no presenciales.
Los resultados muestran que la actividad comercial yucateca conserva dinamismo en sus ingresos, pero este comportamiento todavía no se traduce en una expansión equivalente del empleo ni en mejoras salariales superiores a las nacionales.
De cara al último cuatrimestre de 2026, las expectativas apuntan a una posible recuperación adicional de las ventas, impulsada por las compras de fin de año, promociones comerciales y el consumo asociado a las celebraciones decembrinas.
No obstante, el desempeño dependerá del poder adquisitivo de las familias, la inflación y los costos operativos de los negocios.
Aunque los indicadores de agosto ofrecen un panorama favorable, será necesario observar si el crecimiento comercial logra sostenerse durante los últimos meses del año y generar mayores beneficios laborales.
