Dengue y virus respiratorios, reto con el regreso a clases
Alertan sobre la persistencia del vector en Yucatán, además que la vuelta a los colegios se realiza en medio de la temporada de lluvias
Con el regreso de cerca de 600 mil alumnos y más de 40 mil docentes a unas 4 mil escuelas de Educación Básica, Media Superior y Superior, Yucatán inició el ciclo escolar 2026-2027 sin contratiempos y con la totalidad de los libros de texto ya distribuidos en los planteles.
Sin embargo, el regreso a clases para el ciclo escolar 2026-2027 representa también un desafío para la salud pública en Yucatán, ante el riesgo de propagación de enfermedades entre los niños por la concentración de estudiantes en las aulas, advirtió el especialista en Salud Pública, CD. Jorge Marín Marrufo.
El especialista señaló que el inicio del curso coincide con la temporada de lluvias y con la circulación de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y dengue, por lo que llamó a padres de familia, docentes y autoridades a no minimizar las medidas preventivas.
“Un niño con fiebre, vómito, diarrea o síntomas respiratorios importantes no debería ser enviado a la escuela. A veces se minimizan los síntomas para evitar que pierda clases, pero esa decisión puede terminar exponiendo a todo un salón y posteriormente a decenas de familias”, afirmó.
En el caso del dengue, la advertencia cobra relevancia porque la enfermedad continúa extendiéndose territorialmente en Yucatán donde ya abarca más de una decena de municipios. Los reportes epidemiológicos federales confirman que el padecimiento permanece activo durante esta temporada, mientras que la Secretaría de Salud de Yucatán reforzó antes del inicio de clases las acciones de combate al mosquito Aedes aegypti.
“La estrategia estatal contempla acciones en mil 894 planteles educativos y 23 mil 977 hectáreas, con cobertura para más de 535 mil personas en zonas prioritarias. En total, cuatro mil 751 escuelas están consideradas dentro de las acciones preventivas contra dengue, chikungunya y zika”, expuso.
Marín Marrufo destacó que eliminar recipientes con agua acumulada debe realizarse tanto en los hogares como dentro de los planteles.
“La prevención del dengue no puede quedar únicamente en manos de las autoridades sanitarias. La escuela también tiene que ser un espacio libre de criaderos”, sostuvo.
Otro punto fundamental, indicó, es revisar las cartillas de vacunación. El llamado adquiere especial importancia ante el brote de sarampión que México mantiene bajo vigilancia epidemiológica y para el cual la Secretaría de Salud federal continuaba emitiendo informes diarios al cierre de agosto.
“No hay que esperar a que aparezca un brote para recordar la importancia de la vacunación. El regreso a clases es una oportunidad para que los padres revisen las cartillas y completen los esquemas pendientes”, enfatizó.
También pidió reforzar el lavado de manos, cubrir nariz y boca al toser o estornudar, evitar compartir botellas y utensilios y procurar la ventilación de los salones. La vigilancia de influenza, Covid-19 y otros virus respiratorios permanece activa en México y mantiene reportes semanales durante este periodo.
Para el especialista, la responsabilidad no corresponde exclusivamente al sector salud.
“La prevención es una responsabilidad compartida entre padres de familia, maestros, directivos y autoridades. La salud escolar no debe atenderse solamente cuando aparecen los contagios; hay que actuar antes”.
Marín Marrufo consideró que el nuevo ciclo escolar debe aprovecharse para fortalecer entre los menores una verdadera cultura del autocuidado.
“Enseñar a un niño a cuidar su salud es tan importante como cualquier conocimiento adquirido en el aula. Es una lección que puede acompañarlo toda la vida”, concluyó.
