Detectan pagos irregulares por 400 mil pesos en Progreso
La Asey observó un arranque administrativo de Erik Rihani González al frente del cabildo progreseño con deficiencias en los mecanismos de control interno
A unos días de que el Congreso del Estado analice la tercera entrega del Informe de Resultados de la Cuenta Pública 2024, la Auditoría Superior del Estado de Yucatán (Asey) documentó observaciones por
presuntas irregularidades en el manejo de recursos del Ayuntamiento de Progreso durante los primeros meses de la administración de Erik Rihani González.
Y es que tan sólo en sus primeros cuatro meses al frente del Ayuntamiento de Progreso, la administración de Erik Rihani González acumuló observaciones por casi 400 mil pesos derivadas de pagos sin documentación suficiente, contratos inconsistentes y gastos que la Auditoría Superior del Estado de Yucatán (Asey) concluyó que no fueron debidamente acreditados, ni siquiera en supuestos gastos legales y gasolina. Esta situación habrá que sumarla a los 5 millones que ayer dimos a conocer se adjudicaron en contratos para pavimentar calles, a empresas que “cambian” de directivos.
El tercer Informe de Resultados de la Cuenta Pública 2024, entregado por la ASEY al Congreso del Estado, expone un inicio de gobierno marcado por deficiencias en el control del gasto público, expedientes incompletos y pagos cuya legalidad y justificación quedaron bajo cuestionamiento de la autoridad fiscalizadora.
Entre septiembre y diciembre de 2024, la ASEY documentó las siguientes observaciones: el 19 de diciembre de 2024 fueron observados dos pagos de 58 mil pesos cada uno, para un total de 116 mil pesos, realizados a HW Abogados S.C.P. por supuestos servicios jurídicos correspondientes a noviembre y diciembre de 2024.
La ASEY determinó que el Ayuntamiento no acreditó que el proveedor contara con personal calificado para prestar los servicios facturados, ni presentó evidencia documental que demostrara que dichos trabajos fueron realizados. Tampoco entregó informes, productos, documentación soporte ni elementos que justificaran el destino del gasto.
La revisión reveló además una inconsistencia que encendió las alertas de la autoridad fiscalizadora: el Ayuntamiento presentó un contrato fechado en 2022, pese a que los pagos corresponden a 2024, además de omitir documentación indispensable como órdenes de compra, requisiciones y un CFDI vigente.
Combustible sin controles
La segunda observación corresponde a un pago por 280 mil pesos realizado el 11 de noviembre de 2024 a Autoservicio Yucatán S.A. de C.V. por concepto de combustible para vehículos oficiales.
La Asey concluyó que el Ayuntamiento carecía de la documentación mínima para comprobar el ejercicio de esos recursos. No presentó contrato o pedido que sustentara la operación, tampoco bitácoras que permitieran identificar qué vehículos recibieron combustible, cuándo fue suministrado, cuántos litros se cargaron, quién autorizó el consumo ni cuál fue el destino del recurso público.
La auditoría también señaló la ausencia de documentación fiscal y administrativa que permitiera acreditar plenamente la legalidad del gasto.
