Entre prisas y tráfico, más de 410 alumnos vuelven a clases
Luego del periodo vacacional, miles estudiantes de educación básica retornaron las aulas para dar inicio al ciclo escolar 2026-2027
El despertador volvió a sonar, pero más temprano hoy para miles de familias yucatecas, pues con el regreso a clases de más de 410 mil estudiantes de educación básica, también retornaron las prisas desde antes del amanecer, las paradas de transporte público con largas filas y el tráfico en las vialidades.
Después del periodo vacacional, hoy arrancó el nuevo ciclo escolar 2026–2027 con el traslado de miles de estudiantes hacia sus escuelas y, de acuerdo con el titular de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (Segey), Juan Balam Várguez, más de 410 mil estudiantes de educación básica, desde educación inicial hasta secundaria, son los que regresan a las aulas, lo que representa una importante movilización de estudiantes, padres de familia, docentes y trabajadores.
La rutina de hoy comenzó mucho antes de que sonara el timbre en las escuelas, pues para algunos estudiantes cuya hora de entrada es a las 7:00 de la mañana, el día inició varias horas antes, particularmente para quienes viven lejos de sus planteles o dependen del transporte público para trasladarse.
En algunos casos, llegar a la escuela implica utilizar hasta dos rutas de transporte, además del tiempo de espera en los paraderos y los transbordos, por lo que esto obliga a las familias a calcular nuevamente sus horarios y salir con suficiente anticipación para evitar retrasos.
El regreso a clases también le devuelve a Mérida buena parte del tráfico característico de las mañanas, ya que a la circulación habitual de quienes se dirigen a sus centros de trabajo se suman nuevamente automóviles particulares, camiones escolares, motocicletas y unidades del transporte público que movilizan a los estudiantes.
Cabe mencionar que la mayor concentración vehicular suele presentarse en los minutos previos al ingreso a los planteles, principalmente en aquellas zonas donde existen varias escuelas o donde las calles tienen menor capacidad para recibir una gran cantidad de automóviles.
Por esta razón, para las familias, el nuevo ciclo escolar representa además recuperar los hábitos que permanecieron en pausa durante las vacaciones: preparar uniformes y mochilas desde la noche anterior, adelantar la hora de dormir, organizar el desayuno y calcular con mayor precisión el tiempo necesario para salir de casa y llegar temprano a la escuela o al trabajo.
Así como lo anterior, quienes dependen del transporte público enfrentan un reto adicional, pues deben considerar no solamente la duración del recorrido, sino también posibles tiempos de espera y la demanda de pasajeros durante las primeras horas del día, ya que en muchas ocasiones los primeros camiones que pasan van llenos y no dan paradas.
(Información de Fernando Hoil)
