Hay más de 40 obras irregulares en el Centro Histórico de Mérida
Propietarios de predios y empresarios aprovechan la inacción institucional para ejecutar modificaciones que alteran la imagen urbana
Más de 40 obras presuntamente ilegales se realizan actualmente en el Centro Histórico de la capital yucateca, sin que el Centro INAH-Yucatán autorice inspecciones o proceda a la clausura de trabajos que carecen de permiso federal, lo que pone en riesgo el patrimonio arquitectónico de la ciudad.
Propietarios de predios y empresarios aprovechan la inacción institucional para ejecutar modificaciones que alteran la imagen urbana: colocación de estructuras ajenas al contexto histórico, cambio de colores en fachadas sin autorización, excavaciones y ampliaciones indebidas.
Aunque la Dirección de Monumentos Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ya reportó diversas irregularidades, el director del Centro INAH-Yucatán, Víctor Arturo Martínez Rojas, se niega -según trabajadores consultados- a firmar las órdenes de suspensión correspondientes.
Entre los casos señalados se encuentra el edificio conocido como “Las dos caras”, ubicado en la calle 58 con 65; la tienda Elektra de la calle 56 con 61, donde el inmueble fue pintado de amarillo, color no autorizado; y un predio en la calle 68 con 75, donde pese a que el INAH colocó sellos de suspensión, continúan los trabajos.
En Paseo de Montejo también se reportan intervenciones irregulares, como en una sucursal bancaria y en el hotel El Español, donde presuntamente se invadieron áreas verdes. En la Ermita de Santa Isabel (calle 64 con 73) y en un predio de la 55 con 58, las clausuras tampoco han detenido las obras.
El Centro Histórico de Mérida es el tercero más extenso del país, con 3 mil 906 edificaciones distribuidas en 659 manzanas, en una superficie de 8 mil 795 kilómetros cuadrados. Fue delimitado y declarado Patrimonio de la Nación en 1982.
Sin embargo, de los 572 predios considerados entonces como Monumentos Históricos de la Nación, apenas el 48.08% se mantiene sin modificación alguna. En contraste, el 34.27% ha sufrido alteraciones irreversibles, muchas de ellas por encima de lo permitido por la ley.
Antes de 1982 ya se habían destruido 200 edificios catalogados como históricos, y de mantenerse la tendencia actual, en los próximos 20 años podrían sobrevivir menos de 300 inmuebles con valor patrimonial intacto.
Trabajadores del propio Centro INAH-Yucatán señalan que, a casi siete meses de la actual administración, persisten al menos 20 asuntos urgentes sin resolver. Acusan que no se firman oficios ni licencias de construcción, tampoco permisos de inspección o autorizaciones de prospección arqueológica, lo que impide a los inspectores cumplir con su labor.
La crisis administrativa se refleja incluso al interior de la delegación: falta de agua purificada, insumos básicos en sanitarios, escasez de papelería y ausencia de viáticos para las comisiones de supervisión.
Especialistas advierten que la falta de un documento rector actualizado, sumada al desconocimiento de la ciudadanía e inversionistas sobre la extensión y valor arquitectónico del Centro Histórico, acelera la pérdida de identidad urbana y compromete el potencial turístico de Mérida.
Mientras tanto, la omisión en la aplicación de la Ley Federal de Monumentos Arqueológicos, Artísticos e Históricos abre la puerta a que continúen intervenciones irregulares en una de las zonas patrimoniales más importantes del país.
