Inicia la veda del mero y aumenta la pesca ilegal en Yucatán
Incrementa la actividad ilícita durante la veda del mero poniendo en riesgo la sustentabilidad, advierten las cooperativas pesqueras
El inicio de la veda del mero, que arrancó el pasado 1 de febrero y que estará vigente hasta finales de marzo, ha traído consigo un incremento en las actividades de pesca furtiva en las costas de Yucatán y pone en riesgo la sustentabilidad, además de afectar directamente a los pescadores que sí cumplen con la normatividad.
Así lo advirtió José Luis Carrillo Galaz, presidente de la Confederación Mexicana de Cooperativas Pesqueras y Acuícolas, quien también explicó que este período de inactividad es una medida necesaria para permitir la recuperación de la especie, aunque también representa un reto económico para el sector.
“La veda del mero abarca desde el primero de febrero hasta febrero y marzo, y el primero de abril se reanuda la captura; durante estos dos meses los pescadores deben suspender esta actividad y buscar alternativas de pesca, como el canané o la rubia”, señaló.
No obstante, reconoció que durante este lapso sí aumenta la pesca ilegal y en muchos casos, los responsables son personas provenientes de otros estados, aunque su operación se da con ayuda de personas locales que facilitan esas malas prácticas.
“En esta época es cuando la pesca furtiva se intensifica y nosotros tenemos también que ponernos a trabajar fuerte con el tema del combate a la misma. Muchas de esas gentes son foráneas, pero también ya existen locales que traen a esa gente”, afirmó.
Esta práctica no solo afecta a quienes dependen legalmente de la pesca, sino que también compromete la recuperación del mero, el cual es una de las especies más importantes para la economía pesquera del estado.
Ante este panorama, el líder del sector hizo un llamado para reforzar la coordinación entre las autoridades federales, estatales y navales, para fortalecer los operativos de vigilancia durante la veda por parte de diversas instancias como la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca, la Secretaría de Marina y la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán.
