Los instantes mágicos de Jorge Rivas Cantillo
Crónicas de oriente: Leonel Escalante Aguilar
La lente y la extraordinaria mirada ante una cámara captan momentos únicos e irrepetibles que trascienden por su estética. Instantes que se vuelven magia cuando capturan la quietud de una tarde apacible y el susurro del viento sobre la frondosa ceiba milenaria. Esos, y muchos otros, son los instantes que Jorge Rivas Cantillo nos regaló, unos días atrás, en los corredores del Centro Cultural de la Universidad Modelo, durante la inauguración de Instantes Mágicos.
La exposición se enmarca en las actividades de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY) 2026, que promete, como la muestra misma, grandes y muy concurridos eventos.
La Mtra. María Teresa Mézquita Méndez, directora de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán, y el Ing. Carlos Sauri Quintal, director general de la institución sede del evento, tuvieron a su cargo los mensajes dirigidos al expositor. En sus intervenciones expresaron su reconocimiento y gratitud al artista, cuya obra invita al espectador a detenerse por un instante para contemplar y reflexionar ante la belleza de imágenes que, siendo profundamente hermosas, nacen de escenas sencillas y cotidianas.
La costa, Nuestra gente, El valor de lo cotidiano y Los árboles, son los cuatro temas como Jorge organiza la exposición. En cada uno de ellos, sobresale la calidad cromática que define cada imagen. En ellas atrapa sonidos, recuerdos, rincones y formas que se vuelven magia para lo cotidiano. La bruma, el rojo de la tarde, el sigilo y la quietud aparecen como metáforas en poemas coloridos; la danza silenciosa de la claridad y la penumbra, los destellos que se encienden en una apacible tarde de playa y ese atardecer que florece y hechiza, forman parte del encantamiento que se aviva ante los ojos de quienes la contemplan.
Cada imagen nos conduce a una historia distinta; a un instante etéreo que pareciera habitar en los sueños que nos acompañan.
Esa es la obra de un artista que domina el tiempo y atrapa, con la paciencia de la aguja del reloj, el caminar y las andanzas del que sabe llevar en ristre, no sólo la cámara, sino la paz misma que lo acompaña.
Jorge es un extraordinario artista, sí, y es, además, un poeta que bien conoce de sublimes y mágicos instantes.
