Más de 300 personas acudieron a la reapertura del Monte de Piedad
Desde las 5 de la mañana, clientes hicieron fila para recuperar sus prendas, que permanecieron casi un año “atoradas” debido a la huelga de trabajadores
Después de un año, abrió sus puertas el Nacional Monte de Piedad y desde antes del amanecer decenas de clientes ya esperaban afuera de la sucursal ubicada en la calle 69, entre 56 y 58, del Centro de Mérida, con una preocupación en común: saber qué ocurrió con sus prendas y cuánto tendrán que pagar por los intereses acumulados durante los meses en que permaneció cerrada.
La primera en llegar fue doña Rocío del Carmen, de 65 años y vecina de la colonia Cordemex, quien salió de su casa a las 4:30 de la mañana y media hora después ya ocupaba el primer lugar de la fila y conforme avanzaron los minutos comenzaron a arribar más clientes, algunos a las 5:25, otros alrededor de las 5:40 y 5:55 horas.
Para cuando la institución abrió sus puertas, a las 8:30 de la mañana, la cantidad de personas que esperaba atención ya superaba las 300, por lo que la fila se extendió prácticamente de un extremo a otro de la zona.
De acuerdo con doña Rocío, quien fue la primera persona en pasar, explicó que durante el cierre únicamente realizó un refrendo, pues la incertidumbre sobre el futuro de la institución la llevó a suspender sus pagos.
“Me siento contenta, tranquila, porque ya vamos a ver si recuperamos las alhajas. Quiero recuperar dos pulseras, una de ellas con especial valor sentimental, pues me la regaló mi esposo cuando teníamos poco tiempo de casados”, expresó.
La incertidumbre por los intereses acumulados fue algo constante entre los presentes que acudieron desde temprana hora, tal es el caso de Diana Santamaría, vecina de San Antonio Xluch, quien llegó desde las 5:40 de la mañana y en su caso, dijo que su principal preocupación era conocer cuánto tendría que desembolsar, ya que únicamente realizó un refrendo durante el periodo de cierre, pues temía continuar depositando dinero sin tener certeza de cuándo volvería a operar la institución.
Ante la cantidad de clientes, los trabajadores organizaron dos filas: una para quienes acudieron a realizar trámites relacionados con boletas y prendas previamente empeñadas y otra para nuevos empeños.
La diferencia entre ambas fue evidente, pues de acuerdo con lo observado durante las primeras horas, alrededor del 95 por ciento de los asistentes buscaba resolver la situación de sus artículos que ya tenía bajo resguardo, mientras que apenas cuatro o cinco personas mostraron interés en realizar un nuevo empeño.
Cabe mencionar que durante la jornada, uno de los principales cuestionamientos de los clientes estuvo relacionado con posibles facilidades para cubrir los intereses generados durante todo el tiempo que estuvo cerrada la institución, por lo que un encargado de la sucursal, informó a los usuarios que se tienen contemplado descuentos de entre el 50 y 70 por ciento sobre intereses.
No obstante, entre los aspectos que serían considerados para ser acreedores a este beneficio se encuentran el expediente de cada cliente, pues antes de todo descuento se revisará su antigüedad y el comportamiento previo en el cumplimiento de sus pagos, por lo que cada situación tendrá que revisarse.
(Información de Fernando Hoil)
