Mujer bloquea calle en Itzimná tras seis años sin su pensión
Tras seis años de trámites y vueltas, Josefina Ramos llevó su protesta a la vía pública, donde exigió una respuesta sobre el trámite de su pensión
La escena desconcertó a conductores y transeúntes: una mujer de 70 años, apoyada en un bastón, se plantó en medio de la calle 21 de Itzimná y se negó a moverse. Detrás de su protesta había seis años de espera por una pensión. De pronto, la mujer se sentó en medio de la calle 21 con 14, en la colonia Itzimná. Los vehículos tuvieron que detenerse y los conductores comenzaron a preguntarse qué estaba ocurriendo. La escena no era un accidente ni una emergencia médica: Josefina Ramos González, de 70 años, alrededor del mediodía había decidido convertir la calle en su oficina de trámites.
La mujer se instaló frente a las oficinas de la delegación estatal del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) en Mérida, la afectada, permaneció sentada sobre un cartón, hasta de que le resolvieran el trámite.
El cansancio terminó por convertirse en desesperación.
Según relató, desde que falleció su esposo comenzó a realizar las gestiones para obtener la pensión, pero durante estos seis años el trámite no ha concluido. Aseguró que le han dado largas y que ha tenido que realizar numerosas vueltas y gestiones sin obtener una solución definitiva.
Ante su negativa a retirarse de la calle, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública acudieron al sitio y cerraron la vialidad para evitar que los vehículos circularan por el punto donde se encontraba la mujer y reducir el riesgo de un accidente.
Después de varias horas, una mujer y un hombre que presuntamente eran representantes de la delegación salieron de las oficinas para hablar con Josefina y le propusieron ingresar para revisar su situación y buscar un acuerdo.
Sin embargo, la afectada se negó a entrar, pues aseguró que durante años ha intentado ser atendida en las oficinas y ha encontrado con diversas trabas, por lo que ahora exigió que los documentos necesarios fueran llevados hasta donde permanecía sentada.
Incluso pidió que le acercaran una almohada y una pluma para poder revisar y, en su caso, firmar los documentos ahí mismo.
Pero la protesta no era solamente por una pensión. También era, según sus propias palabras, por el cansancio de haber pasado años intentando ser escuchada.
Las horas transcurrieron mientras la protesta continuaba y se acercaba la hora de salida del personal del Issste. Josefina advirtió que no se retiraría del lugar si cerraban las oficinas sin haber atendido su solicitud.
La protesta provocó el cierre de la vialidad y afectaciones a la circulación en calles de la zona, mientras la mujer mantenía su exigencia de que, después de seis años, se dé una solución a su trámite de pensión.
Lo que comenzó como una escena desconcertante para conductores y peatones terminó revelando una historia de espera, cansancio y frustración acumulada.
