Salvemos una vida cumple 24 años de dar esperanza a la gente
Salvemos una Vida celebra un ciclo más de ayudar a las personas que atraviesan momentos difíciles
Un programa de radio puede durar una hora, pero sostenerlo durante 24 años implica mucho más que encender un micrófono. Detrás de cada emisión de Salvemos una Vida hay operadores, técnicos, personal de informática, producción, invitados y una red de especialistas que han convertido un espacio radiofónico en un punto de información y orientación para quienes atraviesan momentos difíciles.
Durante su aniversario, el programa abrió los micrófonos a parte del equipo que hace posible cada transmisión y mostró una faceta que pocas veces llega al auditorio: el trabajo que ocurre detrás de la voz de los conductores.
Augusto Caamal, responsable de la operación radiofónica en Grupo SIPSE, recordó que su participación en el proyecto nació de la posibilidad de utilizar el medio para servir a otras personas.
Asimismo, la labor también se observa desde la cabina. Alex, integrante del equipo técnico, relató que ha sido testigo de transmisiones y actividades vinculadas con instituciones de atención a la salud mental, así como del trabajo de canalización realizado mediante el programa. Su participación, dijo, le ha permitido constatar que detrás de cada llamada o mensaje existe una persona que busca una respuesta.
Para Alejandro, uno de los colaboradores más jóvenes, escuchar durante años las problemáticas ha representado un aprendizaje sobre la realidad que enfrentan distintas personas, particularmente ante la depresión y los pensamientos suicidas. Señaló que uno de los principales retos es ampliar la difusión de información sobre las herramientas y servicios disponibles.
El programa también ha diversificado sus contenidos. Además del suicidio y la salud mental, sus emisiones han abordado seguridad, espiritualidad, religión, depresión, desapariciones y el trabajo de madres buscadoras, entre otros temas. La estrategia consiste en recurrir a especialistas y organizaciones que puedan aportar información y, cuando corresponde, orientar hacia instituciones capaces de brindar atención profesional.
La transformación tecnológica amplió ese alcance. Israel Pérez, del área de informática, explicó que el programa pasó de la radio a Facebook y posteriormente a YouTube. La emisión se graba, edita y publica para que pueda ser consultada posteriormente. La página de Facebook cuenta con más de 3 mil 800 seguidores, según lo expuesto durante el aniversario.
Ese proceso requiere un equipo que pocas veces aparece frente a la audiencia. Israel, Abelardo, Grecia y otros colaboradores se encargan de grabaciones, edición, publicación y aspectos técnicos. También atienden incidencias que van desde corregir datos de los invitados hasta mantener disponibles los contenidos digitales.
Marilyz Escalante, Jorge Barrera Ortega y Alis García Gamboa, coincidieron en que los 24 años del programa también representan una historia personal de aprendizaje, compromiso y trabajo en equipo. Marilyz destacó que detrás de cada emisión existe una labor constante que incluye la selección de invitados, la preparación de contenidos y el seguimiento de las transmisiones digitales.
Jorge Barrera subrayó la importancia de contar con especialistas y abordar un abanico amplio de temas para ofrecer al público información útil y espacios de reflexión; mientras que Alis García, impulsora de la asociación y del proyecto radiofónico, recordó que el programa nació hace 24 años como parte de una trayectoria de trabajo voluntario que busca llevar a la sociedad información y orientación sobre las
problemáticas que enfrenta. Los tres reconocieron que la permanencia del espacio no depende únicamente de quienes están frente al micrófono, sino de una suma de esfuerzos que se mantiene detrás de cada emisión.
