Salvemos una vida: Depresión: las señales que no deben ignorarse

La tristeza no es el único indicador de que algo anda mal con aquellos que queremos, advierten expertos

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El médico Miguel Ángel Tlacatelpa explicó las distintas manifestaciones y “alertas rojas” que da nuestra salud mental.
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La depresión no siempre se manifiesta con llanto o tristeza evidente. En ocasiones puede presentarse como irritabilidad, aislamiento, agotamiento, una necesidad constante de permanecer en cama, o
por el contrario, noches de insomnio.

En los niños puede confundirse con mal comportamiento y en los adultos con falta de carácter. El problema surge cuando estas señales se normalizan, se minimizan o se intenta enfrentarlas con consejos familiares, medicamentos prestados o el conocido “échale ganas”.

Durante una emisión del programa Salvemos una Vida, conducido por Alis García Gamboa, el médico Miguel Ángel Tlacatelpa explicó las distintas formas en que puede manifestarse la depresión y la importancia de identificarla oportunamente, particularmente por el riesgo de que evolucione hacia pensamientos suicidas.

Entre las señales de alerta se encuentran la pérdida persistente del interés por actividades que antes resultaban placenteras, cansancio intenso, tristeza o irritabilidad, alteraciones del sueño, cambios en el
apetito o el peso, dificultades para concentrarse, sentimientos de inutilidad y pensamientos relacionados con la muerte.

Trastornos y cambios de humor

La depresión clínica se diagnostica cuando estos síntomas están presentes durante la mayor parte del día, casi todos los días, por al menos dos semanas y afectan el desempeño cotidiano.

En niños y adolescentes, identificar el problema puede ser todavía más complicado. Un menor con depresión no necesariamente se muestra triste; puede volverse irritable o enojado, aislarse, registrar un descenso en sus calificaciones, dejar de convivir con sus amigos o perder interés en actividades que anteriormente disfrutaba.

Cuando estos cambios se prolongan durante semanas, provocan sufrimiento o interfieren con la vida diaria, es recomendable buscar una evaluación profesional.

Por ello, una conducta considerada simplemente “difícil” no debe atribuirse de inmediato a un problema de disciplina. Sin embargo, tampoco toda irritabilidad significa depresión. Existen diversos trastornos y condiciones que pueden provocar modificaciones en el estado de ánimo, por lo que corresponde a un especialista determinar las causas.

Autodiagnósticos y otros errores

Durante el programa también se llamó a evitar los llamados “diagnósticos de sobremesa”.

Que un familiar tenga depresión o que una persona identifique síntomas similares en sí misma no significa necesariamente que padezca el mismo trastorno.

La evidencia científica apunta a una combinación de factores genéticos, biológicos, psicológicos y ambientales, en lugar de un único gen responsable de la enfermedad.

Evite automedicación

Otro aspecto fundamental es evitar la automedicación y no suspender un tratamiento sin la supervisión de un profesional. La atención puede incluir psicoterapia y, dependiendo de la gravedad y las características de cada paciente, medicamentos prescritos y vigilados por especialistas. La Organización Mundial de la Salud señala que existen tratamientos eficaces para la depresión y que la intervención debe adaptarse a la intensidad del padecimiento.

Decirle a una persona deprimida que tiene casa, trabajo, familia o bienes materiales y que simplemente debe “echarle ganas” no sustituye una evaluación profesional. 

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