Salvemos una vida: “La constancia hace los sueños”
La cantante y conductora Morita Hagar comparte su historia, su visión de la vida y el mensaje que deja a las nuevas generaciones a través de sus composiciones, en el marco del Día del Niño
Hay voces que no sólo se escuchan, sino que se quedan resonando mucho después de apagarse el micrófono. Así ocurre con la de Morita Hagar, quien entre recuerdos, canciones y reflexiones, convierte una charla en un viaje por la infancia, los sueños y la vida misma. En vísperas del Día del Niño, su historia se entrelaza con un mensaje claro: la alegría, la constancia y la esperanza no son conceptos abstractos, sino decisiones cotidianas.
Durante una entrevista en el programa Salvemos una Vida, conducido por Esperanza Nieto, la artista abrió su corazón para hablar de su trayectoria, su conexión con la niñez y la importancia de mantener viva la ilusión incluso en la vida adulta. Entre anécdotas personales y reflexiones profundas, dejó ver la esencia que la ha acompañado desde pequeña: una mirada optimista ante la vida.
“Yo siempre he tratado de ser positiva y eso me ayuda muchísimo”, compartió Morita, al recordar que, aunque no todos los días son fáciles, la actitud puede transformar cualquier momento difícil.
La infancia como raíz de los sueños
Desde pequeña, Morita mostró una conexión especial con la música, aunque su personalidad era más reservada de lo que muchos imaginan. Su primer contacto con el escenario llegaba en reuniones familiares, donde cantaba para después regresar a sus juegos infantiles. Esa dualidad entre timidez y talento marcó el inicio de una carrera que comenzó formalmente a los ocho años.
“Yo siempre fui una niña muy retraída… cantaba y me regresaba a jugar con mis muñecas”, recordó.
Con el paso del tiempo, concursos, proyectos y escenarios fueron dando forma a una trayectoria que hoy suma más de cinco décadas, siempre vinculada al mundo infantil y al entretenimiento familiar.
La constancia como camino a la realización
Considera que el éxito no es producto del azar, sino de la disciplina sostenida. Por ello, envió un mensaje directo a niñas y jóvenes que hoy buscan construir su propio camino. “Una de las cosas más
bonitas que yo he obtenido en la vida es ser una persona constante… los sueños se cumplen cuando luchas por eso”, afirmó.
En su visión, la época actual ofrece más facilidades, pero también el riesgo de abandonar los objetivos con mayor rapidez. Por ello insiste en la importancia de dar pasos firmes, informarse y perseverar, sin importar la meta. Su reflexión también se extiende a la vida cotidiana: cada profesión, cada vocación y cada aspiración requieren esfuerzo, paciencia y enfoque.
