Salvemos una Vida: La Virgen de Guadalupe y el valor de pedir ayuda
Doña Matilde comparte una reflexión sobre el mensaje de amor de la Morenita durante el programa de Salvemos una Vida
En una nueva emisión del programa “Salvemos una Vida”, su conductor Jorge Barrera Ortega recibió a dos invitadas cuyo testimonio y labor resultan especialmente significativos en estas fechas dedicadas a la Virgen de Guadalupe.
Antes de iniciar la charla, recordó a la audiencia que los teléfonos de ayuda del programa, 9999 245991 y el número nacional 075, los cuales están disponibles las 24 horas, los 365 días del año, sin costo alguno,
para acompañar a quienes atraviesan momentos de soledad, ansiedad o desesperación. “No están solos”, enfatizó, enlazando este mensaje con el sentido guadalupano.
Las invitadas fueron Matilde del Carmen Ortiz Galaviz y su hija Kayli María Cahuich Ortiz, integrantes del Centro Guadalupano de Evangelización y Promoción Social, ubicado en la Avenida 2000 con 69F, número 250. Doña Matilde explicó que el Centro ofrece talleres de urdido, costura, repostería y otras capacitaciones de bajo costo para el autoempleo, además de misa dominical, cursos guadalupanos y un club de la tercera edad llamado Tío Juan Bernardino. Todo ello con un enfoque formativo y comunitario.
Doña Matilde compartió por primera vez una experiencia espiritual muy personal relacionada con la Virgen de Guadalupe, reflexionando sobre el mensaje de amor y acompañamiento que la Santísima Madre dejó plasmado desde las apariciones de 1531.
Recordó pasajes del Nican Mopowa, texto náhuatl escrito por Antonio Valeriano entre 1545 y 1548, que recoge el diálogo entre la Virgen y San Juan Diego. Destacó que, en un contexto de dolor, idolatría y opresión, María se presenta con ternura, elige a un laico humilde y le confía una misión que sigue vigente: mostrar a Jesucristo y llevar esperanza.
La joven Kayli, quien desde niña creció cercana a la formación guadalupana, habló sobre su proyecto digital @casita_sagrada en Instagram, una página creada para acercar el mensaje de la Virgen a otros jóvenes. Desde ahí comparte elementos del códice guadalupano, reflexiones y contenidos que buscan despertar interés, formar y acompañar a quienes desean conocer más sobre esta tradición viva.
“Ella toma lo bueno de cada cultura y lo lleva a su plenitud”, expresó Kayli, convencida de que la fe también dialoga con la juventud y el mundo digital.
Entre historia, testimonio y devoción, la conversación subrayó la vigencia del mensaje guadalupano: un llamado a la esperanza, al amor profundo y a la certeza de que, como dice la propia Virgen, ¿no estoy yo aquí que soy tu madre?
