Salvemos una vida: Madres que desafían dolor y el silencio en Yucatán
Entre la incertidumbre y la esperanza, madres buscadoras relatan cómo enfrentan la desaparición de sus hijos
La desaparición de un hijo cambia por completo la vida de una familia y la convierte en una búsqueda constante. Para decenas de familias, esperar dejó de ser una alternativa: ahora recorren brechas, acuden a fiscalías, distribuyen fichas de búsqueda y participan en jornadas de campo con la esperanza de obtener respuestas. En Yucatán, integrantes del colectivo Más Fuertes que Nunca
advierten que esta situación afecta ya a cientos de personas y que detrás de cada caso existe una familia enfrentando años de incertidumbre.
Durante una entrevista en el programa radiofónico Salvemos una Vida, conducido por Jorge Barrera Ortega, Marisela, presidenta del colectivo de madres buscadoras, compartió la historia que la llevó a dedicar su vida a la localización de personas desaparecidas.
Pérdida de dos hijos
Hace 12 años, su hijo Gerson, de 19 años, fue secuestrado en Veracruz. Aunque la familia entregó el rescate solicitado por los responsables, el joven nunca regresó. Horas más tarde, Alan, su hijo de 15 años, fue asesinado junto con su yerno cuando intentaban encontrar a Gerson en un inmueble señalado como posible lugar de cautiverio.
Tras esos acontecimientos, la familia tuvo que abandonar Veracruz por motivos de seguridad y trasladarse a la Ciudad de México. Desde entonces, Marisela explicó que su vida quedó vinculada a la búsqueda de personas desaparecidas. Primero se integró al colectivo Familiares en Búsqueda María Herrera y posteriormente a Enlaces Nacionales, una organización que reunió a colectivos de diferentes estados del país.
Con los años, las familias buscadoras comenzaron a ampliar sus acciones ante la falta de resultados suficientes por parte de las autoridades. Iniciaron recorridos en hospitales, centros penitenciarios y, posteriormente, en zonas donde existían indicios de posibles fosas clandestinas. Marisela recordó que las primeras brigadas se realizaron con herramientas básicas, como picos, palas y
varillas, para explorar terrenos identificados a partir de denuncias ciudadanas.
Hace tres años regresó a Yucatán, donde creó el colectivo Más Fuertes que Nunca, nombre inspirado en una frase que solía repetir su hijo desaparecido. Actualmente, informó que la agrupación tiene registrados 355 casos de personas desaparecidas en la entidad y brinda acompañamiento a familias durante los procesos de búsqueda, asesoría y seguimiento de investigaciones.
Entre los avances logrados, destacó la localización con vida de dos adolescentes de 12 y 13 años, así como el hallazgo de un hombre que permaneció desaparecido durante seis años. También señaló que el colectivo ha participado en la localización de cuerpos cuya identificación y procesos posteriores corresponden a las autoridades competentes.
Una desaparición reciente
Durante la misma transmisión participó María Cristina, madre de José Manuel Canché Tec, desaparecido desde el 25 de febrero.
Con emoción e incertidumbre, envió un mensaje a su hijo y pidió a cualquier persona que tenga información sobre su paradero que la comparta. Señaló que el respaldo del colectivo ha sido fundamental para mantener vigente la búsqueda y dar seguimiento a su caso.
Las integrantes del colectivo explicaron que parte de su labor consiste en colocar fichas de búsqueda en espacios públicos, difundir información en redes sociales y acompañar a otras familias durante los trámites ante la Fiscalía General del Estado.
En el mismo programa, Salvemos una Vida, espacio dedicado a la prevención del suicidio y al acompañamiento emocional, recordó que mantiene una línea telefónica gratuita disponible las 24 horas para personas que atraviesan momentos de crisis.
