|
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram

Imagina, estimado lector, a una de las editoriales más grandes e importantes en lengua española de América Latina y el mundo, liderando uno de los proyectos más ambiciosos en materia cultural del continente americano. Me refiero al Fondo de Cultura Económica (FCE) que administra y desarrolla el Programa Nacional Salas de Lectura (PNSL) en México.

Un mediador de lectura ejerce la función de un puente entre libros y lectores; organiza y modera una Sala de Lectura, donde un grupo de personas se nutre con la lectura de géneros diversos y conforma una comunidad lectora. Estas salas de lectura (más de 6 mil 111 en todo México) se hayan presentes en parques, bibliotecas, escuelas, hogares, instituciones y hasta debajo de los árboles.
Del 4 al 7 de septiembre de 2025, se llevó a cabo el II Encuentro Zona Sur de Mediadores de Lectura en Mérida, Yucatán. La presencia de casi 200 Mediadores de seis estados del sureste de la República más otros invitados del centro y norte de nuestro país dio una representación prácticamente nacional a este

Encuentro, el primero que se desarrolla de manera presencial.
El objetivo era que los mediadores de lectura se conozcan, convivan y enriquezcan con sus experiencias. El slogan no pudo ser más apropiado: “Sembrando libros para cosechar lectores”. Hubo conferencias, entrevistas, mesas de trabajo, talleres y una visita al Gran Museo del Mundo Maya.

Las voces se escucharon en los diferentes salones que se repartieron en el primer cuadro de nuestra ciudad: Chiapas comenta sobre una micro región llamada “Soconusco lee” con treinta salas de lectura unidas y en constante autocapacitación. Quintana Roo promueve “Campamentos de lectura” para niños. Veracruz logra la integración de 70 mediadores en la región de Sotavento en dónde practican los “picnics literarios”. Por su parte, Yucatán mantiene algunos colectivos de lectura formados por varias Salas que promueven y fomentan la lectura con diversas acciones. 

Se conformaron diez talleres de capacitación explorando temas de inclusión, mujeres, bordados, pueblos originarios, estrategias para atrapar lectores, dioramas (maquetas temáticas), oralidad, lengua de señas, etc.

Cada mediador está consciente que su oficio está entrelazado con la oralidad y la escritura. Por ello, se promueven y desarrollan múltiples proyectos de escritura entre los mediadores de los diferentes puntos de la república. El FCE es la institución que promueve, evalúa, y decide qué títulos editar, para después surtir con importantes acervos de libros a cada sala de Lectura, en todos los estados de nuestra geografía.

Las conferencias estuvieron a cargo de Paco Ignacio Taibo II, Armando Bartra, Paloma Sainz y Norma Muñoz Ledo. La riqueza de contenidos fue enorme, desde temas de historia hasta proyectos exitosos para fomentar la lectura.

La voz de nuestros 68 pueblos y lenguas originarias estuvo presente en las y los mediadores que los representan y su demanda de libros escritos en cada una de sus propias lenguas no puede ser más justificada. Nuestras lenguas se deben salvar de la extinción; “Verba volant scripto manent”.
La pregunta clave seguirá siendo: ¿cuántos leen por placer, en cada una de esas lenguas? (no confundir con alfabetizados).

Nuestro oficio tiene claro el objetivo: seguir fomentando la lectura para hacer de México un país lector. Las ventajas de esto son potencialmente exponenciales.

Lo más leído

skeleton





skeleton