Yucatán enfrenta crisis por enfermedades y salud mental
Yucatán enfrenta crisis por enfermedades crónicas y salud mental; señala especialista desigualdad en acceso a servicios médicos
En el primer trimestre de 2025, Yucatán registró 3 mil 474 defunciones, con una tasa de 139.5 muertes por cada 100 mil habitantes, mientras que en el mismo periodo se contabilizaron 7 mil 263 nuevos casos
de diabetes tipo II, lo que equivale a un diagnóstico cada seis minutos. A esto se suma una tasa de suicidio de hasta 16.2 casos por cada 100 mil habitantes, más del doble del promedio nacional, de acuerdo con datos del Inegi y reportes recientes en salud pública, advirtió el presidente de la Federación Mexicana de Promoción de la Salud, A.C. Jorge Marín Marrufo.
En el marco del Día Mundial de la Salud, el especialista en salud pública C.D. dijo que el Estado enfrenta un panorama complejo, caracterizado por el predominio de enfermedades crónicas no transmisibles y una creciente crisis de salud mental.
“Las enfermedades del corazón se mantienen como la principal causa de muerte en la entidad, seguidas por la diabetes mellitus y los tumores malignos. Este patrón epidemiológico refleja no solo la carga de enfermedad, sino también factores estructurales como la alimentación, el sedentarismo y la falta de prevención. Particularmente, la diabetes se ha convertido en uno de los principales desafíos. El ritmo de nuevos diagnósticos evidencia un problema de salud pública ligado a estilos de vida poco saludables y a la limitada detección oportuna”, explicó.
A la par, dijo que Yucatán enfrenta una crisis silenciosa en salud mental. En los últimos años, la entidad ha ocupado los primeros lugares a nivel nacional en suicidio, fenómeno que afecta principalmente a jóvenes y hombres. De hecho, cerca del 30% de las muertes violentas en el estado son por esta causa, lo que refleja la urgencia de atender este problema de manera integral.
El especialista señaló que estos indicadores también evidencian desigualdades en el acceso a los servicios médicos. Mientras Mérida concentra la mayor parte de la infraestructura hospitalaria, especialistas y tecnología, comunidades del interior del estado enfrentan limitaciones que derivan en diagnósticos tardíos y complicaciones prevenibles.
“Otro de los retos es el debilitamiento del primer nivel de atención. Los centros de salud operan con carencias en personal, insumos y equipamiento, lo que provoca saturación hospitalaria y encarece la
atención médica. Factores como la pobreza, la falta de acceso a educación de calidad, la alimentación inadecuada y las condiciones de vivienda continúan impactando directamente en la salud de la población, reforzando las brechas existentes”, aseveró.
No obstante, el especialista destacó que existen oportunidades para revertir esta situación, particularmente a través de programas de prevención de obesidad y riesgo cardiovascular que ya se implementan en el estado, aunque subrayó que estos deben ampliarse y fortalecerse.
Desde la Federación Mexicana de Promoción de la Salud, A.C., se plantean acciones prioritarias como fortalecer la atención primaria, impulsar estrategias intensivas de prevención de enfermedades crónicas, establecer un programa integral de salud mental y reducir la brecha territorial mediante unidades médicas móviles y telemedicina.
Finalmente, Marín Marrufo enfatizó que el futuro del sistema de salud en Yucatán dependerá de decisiones inmediatas enfocadas en la prevención, la equidad y el acceso universal, al señalar que “la salud no puede seguir siendo una estadística, sino una prioridad”.
