Yucatán podría tener un invierno más frío por "El Niño"
La revisión de más de 10 modelos meteorológicos apunta a una mayor influencia de masas de aire frío y sistemas frontales conforme avance la temporada
La más reciente actualización de más de 10 modelos de predicción meteorológica apunta a un invierno más frío para Yucatán, ante el fortalecimiento de “El Niño” y una mayor posibilidad de incursiones de masas de aire frío conforme avance el otoño y, principalmente, entre diciembre y febrero.
El Centro de Predicción Climática (CPC), dependiente de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), actualizó sus perspectivas y señaló que “El Niño” continúa fortaleciéndose, condición que modifica los patrones atmosféricos y puede favorecer escenarios de temperaturas inferiores a las habituales en diversas regiones de México.
Los modelos coinciden en proyectar condiciones de mayor frío principalmente sobre el centro y norte del país, aunque parte de la Península de Yucatán también aparece dentro del área donde podrían registrarse efectos durante el próximo invierno.
La actualización cobra relevancia para Yucatán debido a que la temporada de frentes fríos 2026-2027 apenas comienza. La Coordinación Estatal de Protección Civil (Procivy) anticipó la influencia de 29 sistemas frontales entre septiembre y abril, con la mayor concentración durante los meses invernales: cinco en diciembre, seis en enero y cuatro en febrero.
De acuerdo con el escenario meteorológico actualizado, conforme avance el otoño podría aumentar la frecuencia de frentes fríos, corrientes en chorro y masas de aire polar, capaces de provocar descensos importantes de temperatura. En Yucatán, sus efectos suelen sentirse con mayor intensidad durante las noches y madrugadas, particularmente en municipios del interior del estado.
La NOAA advierte, sin embargo, que un fenómeno de “El Niño” intenso incrementa las probabilidades de determinados patrones climáticos, pero no significa que todos los efectos proyectados necesariamente se presentarán ni que tendrán la misma magnitud en cada región.
Para Yucatán, además del descenso térmico, el paso de sistemas frontales puede generar lluvias, fuertes rachas de viento y aumento del oleaje en la zona costera, por lo que la evolución de cada frente será determinante para conocer sus efectos específicos.
El nuevo ajuste de los modelos se produce cuando todavía transcurre septiembre, por lo que las proyecciones continuarán modificándose conforme se incorporen nuevas observaciones atmosféricas y oceánicas. El periodo de mayor atención para Yucatán será entre diciembre y febrero, cuando podrían presentarse los episodios de frío más notorios de la temporada.
