Yucatán queda fuera de la ampliación de la red sísmica nacional

Aunque se registraron cinco sismos en la entidad, ésta no fue considerada para ubicar en ella una de las nuevas 58 estaciones de monitoreo de sismos en el país

|
La nueva etapa contempla 58 estaciones sismológicas, pero Yucatán no figura entre los estados considerados para reforzar la vigilancia de la actividad sísmica.
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram

Pese al registro de cinco temblores en lo que va del año en Yucatán, la entidad quedó fuera de la nueva etapa de ampliación de la Red Sísmica Mexicana, proyecto que contempla la construcción de 58 nuevas estaciones para fortalecer el monitoreo de movimientos telúricos en distintas regiones del país.

Los cinco sismos registrados en territorio yucateco tuvieron como epicentro el municipio de Ticul, mientras que otro movimiento telúrico fue reportado en Chetumal, Quintana Roo, lo que mantiene la atención sobre la actividad sísmica en la Península de Yucatán.

El titular de la Coordinación de Ingeniería Sismológica del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Ramírez Guzmán, informó que la ampliación de la red contempla 58 nuevas estaciones, de las cuales 38 estarán a cargo del Servicio Sismológico Nacional (SSN), perteneciente al Instituto de Geofísica, y 20 serán operadas por la Unidad de Instrumentación Sísmica del Instituto de Ingeniería.

El objetivo es mejorar las estimaciones sobre la magnitud y localización de los sismos, además de generar mapas de intensidad que permitan identificar las zonas donde el movimiento del suelo fue mayor y determinar si pudo ocasionar daños en viviendas o infraestructura.

Para Yucatán, donde este año ya se han registrado cinco movimientos con epicentro en Ticul, la entidad permanece fuera del programa de expansión anunciado, pese a que la actividad sísmica en la Península ha cobrado mayor visibilidad y plantea la necesidad de contar con información precisa sobre la ubicación y comportamiento de estos fenómenos.

De acuerdo con el especialista, las nuevas estaciones se concentran principalmente en regiones consideradas con menor instrumentación sísmica, como el norte del país, la península de Baja California y estados como Sonora, Chihuahua, Coahuila y Nuevo León, así como ciudades entre ellas Tijuana.

Ramírez Guzmán señaló que existe la percepción equivocada de que en algunas de estas regiones no tiembla, cuando en realidad sí se presentan movimientos telúricos, por lo que una mayor instrumentación permitirá detectar fenómenos que anteriormente podían pasar inadvertidos.

La estrategia también contempla una reorganización de la distribución de equipos en el centro y sureste del país. Guerrero es actualmente la entidad con mayor infraestructura, con 34 estaciones, seguida de
Oaxaca, donde se construyen dos adicionales a las casi 30 existentes, y Michoacán.

Con la expansión de la red, los especialistas esperan reducir la incertidumbre en la localización de los epicentros y en la estimación de magnitudes, además de obtener información de sismos de menor intensidad que anteriormente no podían ser identificados con precisión por falta de instrumentos.

El proyecto de ampliación de la infraestructura sísmica comenzó durante la primera década del siglo XXI y actualmente se encuentra en su tercera fase. La información generada es compartida entre el Instituto de Ingeniería, el Servicio Sismológico Nacional y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).

Los datos son transmitidos mediante fibra óptica, la Red UNAM y enlaces de radio, con el propósito de mantener la comunicación incluso si alguno de los sistemas presenta fallas durante una emergencia. Como parte de esta estrategia también se desarrolla un sistema de mapas que permitirá consultar información sobre los movimientos telúricos de mayor intensidad. La plataforma ofrece de manera gratuita mapas de intensidades o aceleraciones, en los que se identifican mediante colores las zonas donde el movimiento del suelo fue más intenso.

La herramienta busca que autoridades y población puedan conocer la intensidad de un sismo pocos minutos después de ocurrido. Una vez que el SSN publica la estimación de magnitud, inicia la elaboración del mapa de intensidad, que generalmente está disponible alrededor de 40 minutos después del movimiento.

Esta información puede ser utilizada por las autoridades de Protección Civil para definir acciones de atención ante una emergencia y también es compartida con la Comisión Nacional del Agua, con el objetivo de identificar posibles afectaciones en infraestructura hidráulica, como presas, cuando se registra una sacudida significativa.

Lo más leído

skeleton





skeleton