Apagones en la Península de Yucatán duran el doble
El sistema eléctrico enfrenta una creciente demanda y costos elevados que afectan a empresas y usuarios de Quintana Roo.
La Península de Yucatán enfrenta un escenario energético marcado por interrupciones del servicio eléctrico de mayor duración que el promedio nacional y por tarifas que resultan elevadas para ciertos segmentos de usuarios.
Óscar García, director de Crecimiento y Éxito del Cliente de la firma Energía Real, compartió en entrevista datos oficiales del indicador System Average Interruption Duration Index (Índice Promedio de Duración de Interrupciones del Sistema), los cuales revelan que desde 2024 la región peninsular supera de manera clara los registros a nivel nacional.
¿Qué ocurre con los apagones en la Península?
Mientras que el promedio nacional de duración de apagones eléctricos es de 5.969 minutos por usuario, en la Península casi se duplica al alcanzar los 11.803 minutos.
Esta diferencia significa que los usuarios de la zona experimentan cortes que, en promedio, se extienden por casi el doble de tiempo en comparación con el resto del territorio mexicano, lo que genera afectaciones directas en la operación de negocios, la conservación de alimentos, el trabajo remoto y la calidad de vida cotidiana en los estados de Yucatán, Quintana Roo y Campeche.
Este rezago en la confiabilidad del suministro afecta de manera importante a una economía que depende en gran medida del turismo, la hotelería y los servicios, sectores que requieren un abastecimiento eléctrico estable para evitar pérdidas económicas y daños a la reputación de los destinos.
Los apagones prolongados no solo interrumpen las operaciones diarias, sino que también incrementan los costos indirectos asociados con generadores de respaldo, daños en equipos y la necesidad de reprogramar actividades.
¿Cómo afecta la falta de energía al sector productivo?
García subrayó que esta situación no es aislada y se está convirtiendo en una constante, lo que evidencia un patrón estructural en la red de distribución de la Península, en contraste con la mejora observada en otras regiones del país.
Al enfocarse en las tarifas aplicables a medianos y grandes consumidores industriales y comerciales, el panorama tarifario de la Península muestra particularidades importantes. En enero de 2026, los cargos por energía en la región alcanzaron 1.0404 pesos por kilovatio hora en el periodo base, 1.8845 pesos en el intermedio y 2.1254 pesos en el de punta.
Estos valores resultan superiores a los registrados en regiones como el Norte, Centro Occidente, Noroeste y Sureste, lo que incrementa de forma significativa el costo total de la energía para los usuarios de esta tarifa.
Aunque el cargo por distribución se ubicó en 91.87 pesos por kilovatio —una cifra menor a la registrada en el Noroeste (160.25 pesos) y el Sureste (141.76 pesos)—, el componente de energía representa el mayor peso en la factura y explica por qué los costos globales para los consumidores peninsulares bajo este esquema tarifario terminan siendo más elevados.
El directivo de Energía Real explicó que, para las empresas, estos costos operativos reducen márgenes y limitan la capacidad de inversión o expansión en un contexto donde la Península busca atraer más proyectos turísticos e industriales.
La combinación de interrupciones más largas y energía más cara configura un doble desafío para el sector productivo local, añadió, pues pone de relieve las disparidades regionales en el sistema eléctrico mexicano y su impacto diferenciado en la Península de Yucatán.
Mientras que en otras zonas del país los usuarios enfrentan desafíos distintos, en esta región la mayor duración de los cortes se suma a un esquema tarifario donde el precio de la energía se mantiene por encima de varios comparables regionales.
Esto no solo eleva los costos para comercios, industrias y servicios, sino que también genera incertidumbre en la planeación de actividades que dependen de un suministro confiable, como la operación continua de hoteles, restaurantes, centros comerciales y procesos productivos que no pueden detenerse sin consecuencias económicas importantes.
¿Por qué aumenta la presión sobre el sistema eléctrico?
De manera indirecta, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reconoce que, después de la pandemia, la Península es la región que presenta el mayor porcentaje de incremento en el consumo eléctrico del país.
Según los datos presentados por la paraestatal para justificar tres proyectos de suministro eléctrico en Quintana Roo, entre 2021 y 2023 el aumento en la demanda alcanzó el 10.2 por ciento, lo que la convierte en la única región con un crecimiento de doble dígito en todo el país, seguida de Baja California Sur con 9.9 por ciento.
Se añade que la situación del sistema eléctrico en Quintana Roo y, en general, de toda la Península de Yucatán, continúa marcada por un elevado consumo de energía, pues de acuerdo con la información sobre la demanda eléctrica del país, consultada al 3 de marzo de 2026,
“En la región Peninsular la demanda de energía supera en aproximadamente 14 por ciento la capacidad de generación, y el pronóstico indica que esa situación deficitaria aumentará”.
“Por estas razones, resulta indispensable instalar unidades generadoras para reforzar el sistema eléctrico de los tres estados y evitar fallas en el suministro eléctrico”, añadió la empresa del Estado mexicano.
Voces del sector empresarial han urgido a que la Comisión Federal de Electricidad invierta en mayor infraestructura que reduzca al máximo el riesgo de apagones, debido a que las afectaciones son generalizadas y representan pérdidas económicas millonarias.
Datos
- 5.969 minutos por usuario representan la duración promedio de los apagones a nivel nacional.
- 11.803 minutos por usuario representan la duración promedio de los apagones en la Península de Yucatán.
Precios
En enero de 2026, los cargos por energía en la región alcanzaron:
- 1.0404 pesos por kilovatio hora en el periodo base.
- 1.8845 pesos por kilovatio hora en el periodo intermedio.
- 2.1254 pesos por kilovatio hora en el periodo de punta.
14 por ciento supera la demanda eléctrica a la capacidad de generación de energía en la Península.
