Cae chofer que evade alcoholímetro y provoca caos en Playa del Carmen
Incidente nocturno generó tensión entre policías y automovilistas tras maniobras riesgosas del conductor durante operativo vial.
Un incidente registrado durante un operativo de seguridad vial generó momentos de tensión en Playa del Carmen, luego de que el conductor de un autobús intentara evadir un retén de revisión instalado por elementos de la Policía Municipal.
El hecho ocurrió durante la noche sobre una de las principales avenidas de la ciudad y provocó alarma entre autoridades y automovilistas.
¿Qué ocurrió en el retén?
De acuerdo con los primeros reportes, el incidente se registró sobre la avenida Colosio, donde agentes municipales realizaban un operativo de alcoholímetro como parte de las acciones preventivas para detectar conductores que manejen bajo los efectos del alcohol o sustancias.
Cuando los policías marcaron el alto al conductor de un autobús para aplicar la revisión correspondiente, el chofer se negó a detenerse, lo que generó una situación de alerta en el punto de control.
La negativa del conductor a colaborar con las autoridades provocó momentos de tensión debido al riesgo que representaba el vehículo de gran tamaño en medio del operativo.
¿Cómo se desarrolló el incidente?
Testigos señalaron que detrás del autobús circulaban al menos tres vehículos particulares cuyos conductores habían tenido problemas previos con la unidad.
Según estas versiones, el camión presuntamente habría impactado a los automóviles cuando circulaban desde el cruce de las avenidas Lilis y Chemuyil, motivo por el cual los afectados decidieron seguir al autobús hasta que este llegó al retén instalado por la Policía Municipal.
Al momento en que los agentes intentaron intervenir, el conductor reaccionó de forma errática y presuntamente lanzó el autobús hacia los oficiales, en un intento por evitar la revisión.
¿Por qué generó riesgo la situación?
De acuerdo con versiones recabadas en el lugar, el chofer aparentemente se encontraba bajo los efectos de alguna sustancia, lo que podría explicar su comportamiento irregular durante el operativo.
En medio de la intervención, uno de los policías logró subir a la unidad para intentar controlar al conductor. Sin embargo, el chofer cerró la puerta de forma brusca, lo que incrementó la tensión en el lugar.
Afortunadamente, otros elementos municipales reaccionaron de inmediato y lograron bajar al oficial del autobús, evitando que la situación escalara a un incidente mayor.
Posteriormente, los agentes lograron controlar la situación y aplicaron al conductor la prueba de alcoholemia conforme al protocolo del operativo.
Tras la revisión, la unidad fue retenida y trasladada al "corralón", mientras que el chofer deberá continuar con los procedimientos legales correspondientes para determinar su situación ante las autoridades.
Con información de De Peso
