Cómo escuchamos

Siempre he pensado que debemos convertirnos en un oyente más activo y menos pasivo. Podemos escuchar a uno de los clásicos como Mozart...

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Siempre he pensado que debemos convertirnos en un oyente más activo y menos pasivo. Podemos escuchar a uno de los clásicos como Mozart o a un genio del Jazz como Duke Ellington siendo unos oyentes más enterados, más conscientes y no alguien que se limita solo a escuchar, sino alguien que escucha algo realmente.

El oído es como el paladar, cada vez acepta más sabores y se enriquece con ellos. Cada día apreciamos más lo que escuchamos y los hacemos desde tres perspectivas distintas.

El modo más sencillo de escuchar música es cuando simplemente nos dejamos llevar por el placer del sonido. A esto se le llama el plano sensual. La música es muy abstracta e intrínseca; transmite emociones, sentimientos, que no pueden describirse con palabras. A esto se le llama el plano expresivo. Y la otra forma de escuchar música es el plano musical, donde el oyente se percata de lo que el compositor quiere decir y cómo combina todos los elementos como armonía, ritmo, melodía, timbre y demás para apreciar de una manera más amplia el contenido y por ende existirá un mejor disfrute.

Para empezar a escuchar música clásica se pueden utilizar plataformas como Spotify o Apple Music y también hay de streaming donde hay listas por compositor, etiquetadas específicamente para gente que se inicia en la música clásica. También puedes empezar con obras populares y cortas de compositores conocidos como Mozart, Bach o Beethoven.

Hay cosas muy conocidas como la Sinfonía 40 de Mozart o la Sinfonía 5 de Beethoven o música para relajarte como los Conciertos de Brandemburgo de Bach.

Al principio puede que no entiendas mucha música clásica, pero tu oído se irá acostumbrando con el tiempo y la exposición regular se convierta en un hábito que pidas por ti mismo.

A todo esto, podemos investigar un poco sobre los compositores más famosos y escuchar algunas de sus obras más conocidas. También existe información sobre el contexto histórico o la época en la que se compuso una pieza puede enriquecer tu experiencia.

Entender cuándo se escribió, quién la compuso y en qué contexto puede ayudarte a apreciarla mejor. Les recuerdo que la música clásica fue la música popular de su tiempo; y hasta la bailaban, prometo que no es aburrida. Hasta la próxima semana.

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