Se desploman hasta 50% ventas en tienditas por IEPS en Yucatán
El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios a refrescos y bebidas azucaradas afectó a los pequeños comercios.
El Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) a refrescos y bebidas azucaradas en México, que aumentó drásticamente y pasó de 1.6451 pesos a 3.0818 pesos por litro, a cargo del gobierno federal, impactó drásticamente en el pequeño comercio de Yucatán, pues las tienditas de la esquina advirtieron de una caída de hasta 50% en la venta de estos productos durante enero pasado.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope), Luis Enrique Contreras Ramírez, reportó que la caída en las ventas fue de entre 30 y 50% durante el primer mes del año, lo que afectó de manera directa la rentabilidad de las tienditas de esquina y los pequeños comercios locales y no necesariamente se traduce en una reducción del consumo.
Advirtió que este fenómeno es una consecuencia directa del incremento en los impuestos aplicados a las bebidas azucaradas a cargo del gobierno federal, que encabeza Claudia Sheinbaum Pardo; agregó que el alza en el precio final al consumidor ha provocado un cambio inmediato en los hábitos de consumo, donde las familias yucatecas han optado por reducir la compra de estos productos o sustituirlos por opciones más económicas o de marcas menos conocidas.
El impuesto a los refrescos reflejó un incremento directo en el impuesto cercano al 87%, lo que se tradujo en alzas finales al consumidor de aproximadamente 5.53% durante enero. Aunque el gobierno federal justificó que este incremento es para prevenir enfermedades como la diabetes o hipertensión, la realidad es distinta.
Las presentaciones de refrescos de 600 ml subieron aproximadamente 1 peso y las botellas más grandes de 1.5, 2 litros o más incrementaron hasta 5 pesos más.
“Los pequeños comerciantes han resentido esta caída de forma considerable; al ser el refresco uno de los productos gancho y de mayor rotación, su ausencia en las ventas diarias impacta severamente el flujo de caja de los negocios minoristas; en general se redujo el consumo y la venta de este producto al público en general”, apuntó Contreras Ramírez.
El dirigente empresarial advirtió que ante la disminución de ingresos, los agremiados han tenido que implementar estrategias de ahorro forzoso para mantener la operatividad de sus locales y entre las medidas más recurrentes, destaca la optimización en el uso de energía eléctrica, lo que reduce el tiempo de encendido de refrigeradores y neveras.
Indicó que por ahora, el sector se mantiene en alerta y en monitoreo de si el consumidor final aceptará los nuevos precios o si la tendencia a la baja se volver permanente ante el encarecimiento del costo de vida.
“En estos momentos el factor climático también contribuye a que se consuma menos, el verdadero consumo se verá con el calor, la tendencia es ahora a consumir productos familiares y es un hecho que los refrescos de litro y medio, dos y tres litros han tenido más demanda en comparación con las presentación de 400 y 500 mililitros”, finalizó.
Con información de Óscar Chan.
