El Día del Pueblo: gobernar escuchando
La Cuarta Transformación nos enseñó algo fundamental: el poder solo tiene sentido cuando se ejerce escuchando al pueblo. Gobernar no es encabezar escritorios...
La Cuarta Transformación nos enseñó algo fundamental: el poder solo tiene sentido cuando se ejerce escuchando al pueblo. Gobernar no es encabezar escritorios ni administrar desde la distancia; gobernar es caminar el territorio, abrir espacios de diálogo y atender, de frente, las necesidades reales de la gente.
Bajo esa convicción nace y avanza el Día del Pueblo, un ejercicio que en Quintana Roo comienza a consolidarse como una forma distinta de hacer política: cercana, humana y profundamente democrática. No se trata de un acto simbólico, sino de un compromiso permanente para que la voz ciudadana tenga un lugar en las decisiones públicas.
Las asambleas informativas que se han realizado en colonias y comunidades del estado han permitido escuchar a vecinas y vecinos que, durante años, no habían tenido un espacio real para ser atendidos. Ahí se expresan problemas, se comparten propuestas y, sobre todo, se construyen soluciones colectivas desde el territorio.
Este modelo de participación no surge de la improvisación. Responde a una visión clara impulsada a nivel nacional por nuestra presidenta Claudia Sheinbaum y fortalecida en Quintana Roo por la gobernadora Mara Lezama: gobiernos cercanos, sensibles y con profundo respeto por la organización popular.
Como legislador, estoy convencido de que el Día del Pueblo fortalece la democracia desde abajo. Acerca al gobierno a la gente, reduce la distancia entre autoridad y ciudadanía, y convierte el diálogo en una herramienta de justicia social. Escuchar no debilita al poder; lo legitima.
Los avances son claros: mayor participación ciudadana, atención directa de problemáticas locales y una nueva relación entre gobierno y sociedad basada en la confianza. Eso es transformar la política y dignificar el ejercicio del servicio público.
La Cuarta Transformación avanza cuando el pueblo participa. Y el Día del Pueblo es prueba de que gobernar escuchando no solo es posible, sino necesario. Desde Quintana Roo seguiremos impulsando este modelo porque creemos firmemente que con el pueblo todo; sin el pueblo, nada.
