Inicia temporada de langosta bajo la sombra de precios bajos en Q. Roo
Pese a las buenas prácticas de sustentabilidad, la abundancia del mar no se está reflejando en los bolsillos de los productores.
Con el pie izquierdo en materia económico, pero con la esperanza de que el mercado se estabilice pronto, el sector pesquero de Quintana Roo dio inició de manera oficial a la temporada de captura de langosta, un periodo que comprende del 1 de julio al 28 de febrero; Sin embargo, las bajas expectativas financieras debido a un desplome en los precios de comercialización de hasta 350 pesos por kilo empañan el arranque de una de las actividades más cruciales para la entidad.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) y la Carta Nacional Pesquera, la pesquería de langosta es la más importante del estado en términos de valor socioeconómico, al representar el 55.8% del valor de la producción pesquera total de Quintana Roo.
Aunque históricamente el estado registra capturas promedio de 431 toneladas anuales alcanzando picos de hasta 600 toneladas en ciclos recientes debido a las buenas prácticas de sustentabilidad de las cooperativas locales, la abundancia en el mar no se está reflejando en los bolsillos de los productores.
Baltazar Gómez Catzín, líder de la Federación de Cooperativas Pesqueras del Estado, detalló que la temporada arranca con severas dificultades de comercialización, ya que los compradores e intermediarios están ofreciendo tarifas castigadas que apenas cubren los costos operativos de salir a las jornadas en alta mar.
"El precio actual oscila entre los 350 y 450 pesos por kilo de langosta entera. En el caso de la cola de langosta, algunos compradores la solicitan pero ni siquiera han definido una tarifa base, lo que genera mucha incertidumbre", explicó.
Mantienen expectativas de un mercado estable
Ante este adverso panorama, el dirigente gremial manifestó que mantienen la expectativa de que en un plazo de diez días el mercado logre estabilizarse y se fijen precios más justos y competitivos para los hombres de mar.
"Por el momento, lo que más se está requiriendo es la langosta viva; el mercado de la cola está prácticamente paralizado. A los compañeros que ya tengan un canal de venta asegurado, les recomendamos encarecidamente que lo cuiden", advirtió.
A las presiones del mercado se suman los factores meteorológicos propios de la temporada de huracanes en el Caribe, por lo que las cooperativas estiman una salida gradual de las embarcaciones, priorizando la seguridad de las tripulaciones.
Respecto a la flota activa para estas primeras jornadas, Gómez Catzín estimó que operarán inicialmente alrededor de 40 embarcaciones al menos en Isla Mujeres.
"El arranque será paulatino. Muchos de los pescadores utilizan el sistema de trampas, lo que implica salir a colocarlas y dejar las zonas de producción entre ocho y diez días antes de poder realizar la primera cosecha. Por ello, el volumen de captura e ingresos será bajo en las próximas dos semanas", concluyó el líder pesquero.
Por tal motivo, a partir de este 1 de julio, cientos de pescadores locales debidamente autorizados por las autoridades federales se encomendaron al mar, esperando que las dinámicas de la oferta y la demanda internacional jueguen a su favor antes de que concluya la temporada del próximo año.
