Monitoreo con drones revela el impacto crítico del sargazo en Q. Roo
La acumulación de biomasa en descomposición está alterando drásticamente el equilibrio químico del Caribe Mexicano.
Investigadores del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) utilizan un avanzado sistema de monitoreo mediante drones con tecnología RGB y multiespectral para determinar el impacto en el agua por el arribo masivo de la macroalga o las descargas de aguas subterráneas. A través de este análisis, los especialistas buscan precisar si la presencia de nutrientes como amonios y fosfatos proviene de la descomposición del alga en la orilla o de la filtración de contaminantes desde el subsuelo.
Este esfuerzo científico es vital para entender la degradación de los ecosistemas locales, donde la acumulación de biomasa en descomposición está alterando drásticamente el equilibrio químico del Caribe Mexicano.
Juan Alberto Sánchez Sánchez, académico de Ecosur, detalló que el uso de estas aeronaves no tripuladas permite una precisión sin precedentes en sitios críticos.
“En las imágenes se ven las acumulaciones costeras hablando de sitios puntuales. Se deben volar a 120 metros de altura de acuerdo a la normativa mexicana y establecer un protocolo de acción donde podemos identificar con confiabilidad la arribazón de sargazo”, explicó el experto.
Este protocolo, que se viene trabajando de forma interinstitucional desde 2020, busca estandarizar el uso de modelos predictivos y tecnología multiespectral para crear una plataforma de rastreo temporal que sirva a los sectores académico, hotelero y comercial.
La meta es clara: generar datos robustos que permitan diferenciar entre las "mareas marrones" provocadas por el alga y las plumas de contaminación que emergen del acuífero.
El impacto biológico de esta acumulación es devastador, especialmente en zonas como Mahahual y Xahuayxol, donde se han registrado franjas de hasta 25 metros de sargazo en descomposición total.
Este proceso genera lixiviados y gases tóxicos que aniquilan la vida bajo la superficie. “Nosotros hemos detectado una disminución de los pastos marinos; donde se localizaban ya no hay sitios. Se han generado condiciones tróficas que resultan en peces muertos y especies muertas”, señaló Sánchez Sánchez.
Mientras destinos como Puerto Morelos mantienen una limpieza constante gracias a barreras y recolecta activa, en otras playas la biomasa se estanca, provocando la pérdida irreversible de biodiversidad.
El monitoreo con drones no solo detecta el sargazo, sino que también permite la “detección de descargas de aguas subterráneas para ver qué es lo que realmente está saliendo” al mar, permitiendo así una gestión mucho más precisa de la crisis ambiental que enfrenta el estado.
