Musicoterapia aplicada
Vivimos rodeados de música. Desde que despertamos hasta que nos vamos a dormir, nuestro cerebro está recibiendo estímulos musicales...
Vivimos rodeados de música. Desde que despertamos hasta que nos vamos a dormir, nuestro cerebro está recibiendo estímulos musicales de manera casi permanente. Pero muy pocas personas se hacen una pregunta fundamental: ¿la música que escuchas está beneficiando tu salud o la está afectando? La música tiene el poder de modificar nuestro estado de ánimo, influir en nuestras emociones, cambiar nuestra frecuencia cardiaca, favorecer la concentración o, por el contrario, incrementar el estrés y la ansiedad.
No toda la música produce los mismos efectos, ni todas las personas reaccionan igual ante ella. La Musicoterapia aprovecha precisamente ese enorme poder de la música para mejorar el bienestar físico, emocional, cognitivo y social. No se trata únicamente de escuchar melodías agradables, sino de utilizar la música de manera intencional, con objetivos específicos y sustentados en principios terapéuticos. La buena noticia es que la mayoría ya tiene el hábito de convivir con la música todos los días. Lo importante es aprender a utilizarla a nuestro favor.
Elegir conscientemente qué escuchamos, cuándo lo hacemos y con qué propósito puede convertirse en una herramienta extraordinaria para mejorar nuestra calidad de vida. La música no solo entretiene. También puede sanar, fortalecer y transformar. Con esto no quiero dar a entender que existe una división absoluta entre música buena y música mala. La evidencia científica muestra que los efectos dependen del contexto, de la persona, de la forma de escuchar y del objetivo terapéutico. Creo que tenemos la obligación de enseñarle a todo el mundo, que le hace la música que escuchas a tu cerebro.
Debemos considerar un análisis de distintos géneros, hábitos de escucha y descubrimientos de la musicoterapia con un lenguaje accesible para el público general; como lo vengo haciendo en esta columna desde hace más de dos décadas. Aparte se pueden tomar sesiones de musicoterapia donde te enseñen a alcanzar sueño profundo sin ningún fármaco y muchas dolencias más como una verdadera medicina alternativa, que no deja ninguna secuela y se puede usar sin ninguna contraindicación; y esto es una genialidad. Hasta la próxima semana.
