¡Padres, aplauden! Celulares fuera de aulas mejorarían atención y convivencia
Los tutores de lo jovenes afirman que tienen ventajas porque mejora el aprovechamiento escolar.
Después de que el Gobierno Federal dio a conocer la prohibición del uso del teléfono celular en las escuelas a nivel nacional, han surgido diversas opiniones al respecto; sin embargo, para los padres de familia se trata de una acción bastante positiva.
Cecilia Noemí Manzani lla Pérez, presidenta de la Asociación Estatal de Padres de Familia, aseguró que evitar el uso excesivo del teléfono celular dentro de las aulas tiene ventajas, pues se debe reconocer que afecta la atención de los niños y jóvenes en su aprendizaje.
“Pero además también limita la convivencia escolar entre los alumnos, la comprensión lectora, así como otros aspectos académicos”, afirmó.
Recordó que dentro de cada escuela hay teléfonos para poder comunicarse con los padres de familia en caso de algún inconveniente o emergencia. Indicó que por el momento dentro de los grupos de WhatsApp de presidentes de comités de padres de familia no hay algún cuestionamiento negativo al respecto.
Expresó que se debe considerar que las autoridades educativas van a implementar estas medidas a través del diálogo y corresponsabilidad tanto con los padres de familia como con los maestros. De acuerdo a estudios realizados por las autoridades educativas en México, el uso del teléfono celular en menores provoca daños en el desarrollo cognitivo, alteraciones del sueño y problemas de salud mental.
Además de efectos negativos en la salud y el comportamiento cuándo los padres de familia dan a los bebés un dispositivo móvil, ya que puede ocurrir retraso en el desarrollo afectando el lenguaje, la atención y el aprendizaje, sobre todo en menores de dos años.
De igual forma la luz de las pantallas disminuye la melatonina y sube el cortisol, lo que interrumpe el descanso. Lo que a su vez genera bajo rendimiento escolar por la distracción de las redes sociales y juegos. Esto hace que obtengan bajas calificaciones y evite cumplir con las tareas.
El uso del teléfono puede generar ansiedad, depresión y síntomas de abstinencia cuando el menor no tiene el dispositivo. Pero sobre todo reduce la convivencia familiar y frena el desarrollo de habilidades sociales y emocionales. Sin contar que fomenta el sedentarismo, la obesidad, la fatiga o problemas visuales.
