Preocupa pérdida de patrimonio por huracanes; ciudadanos no contratan seguros
AMIS señala que en Quintana Roo, únicamente tres de cada 10 viviendas cuentan con un seguro contra daños.
El 70% de las personas de Quintana Roo y la región Sur, considera que los daños a su patrimonio representan su principal preocupación ante la presencia de fenómenos meteorológicos, un 20% más alto que la zona centro del país, A pesar de este nivel de preocupación, la protección financiera de las viviendas continúa siendo limitada.
En Quintana Roo, de acuerdo con la la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) únicamente tres de cada 10 viviendas cuentan con un seguro contra daños, por lo que una amplia mayoría de los hogares permanece expuesta a tener que cubrir con recursos propios las reparaciones.
De acuerdo con el estudio “Percepción Nacional de la Temporada de Lluvias y Huracanes 2026”, elaborado por ResearchGate, la falta de aseguramiento puede representar un riesgo importante para las familias, principalmente cuando las afectaciones alcanzan estructuras, instalaciones eléctricas, muebles, o vehículos, pues los costos de recuperación pueden representar un golpe considerable para la economía de los hogares.
“En un contexto donde los efectos del cambio climático continuarán intensificándose, la percepción pública parece avanzar hacia una conclusión contundente: las emergencias naturales seguirán ocurriendo, pero las tragedias humanas y materiales no tendrían que repetirse con la misma frecuencia si existieran instituciones capaces”, comentó Pablo Levy, director general de ResearchGate.
Ante este panorama, especialistas del sector han insistido en la importancia de fortalecer la cultura de prevención y fomentar que las familias conozcan las diferentes opciones de aseguramiento disponibles, así como las condiciones y coberturas de cada póliza.
Para Quintana Roo, donde la temporada de huracanes forma parte de los riesgos recurrentes, contar con mecanismos de protección patrimonial puede contribuir a reducir el impacto económico de una emergencia y facilitar la recuperación de las familias después de un evento meteorológico.
A nivel nacional el incremento de la preocupación se da en 18%, aunque la protección y contratación de seguros para proteger el patrimonio sigue siendo mínima.
