Preocupa reforma al Instituto Electoral de Quintana Roo
Se proyecta un recorte financiero que vaya alineado a los principios de austeridad, que también aplica a las prerrogativas de los partidos políticos, y al presupuesto de los tribunales.
Ante el riesgo de que las instituciones electorales pierdan certeza y credibilidad, Rubí Pacheco Pérez, consejera presidenta del Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo), mostró preocupación por la Reforma Electoral, que será presentada el próximo lunes.
Señaló la posible reducción de un 25% para las instancias electorales como Instituto Nacional Electoral (INE) y los Organismos Públicos Locales Electorales (Oples), que puede conllevar a reconfigurar el desempeño de estos organismos, con el riesgo de no poder alcanzar las metas en cuanto a organización y desarrollo de las elecciones.
Enfatizó que a simple vista, más allá de la intención de desaparecer los Oples, el Proyecto de Reforma planteado por la Presidenta de México proyecta un recorte financiero que vaya alineado a los principios de austeridad, que también aplica a las prerrogativas de los partidos políticos, y al presupuesto de los tribunales en la materia.
El documento que será turnado al Congreso de la Unión, prevé la desaparición del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), lo que de acuerdo con Rubí Pacheco Pérez, esta situación puede disminuir la certeza que se ofrece a la sociedad a través de esta herramienta de cómputo inicial.
Ante este escenario, la consejera presidenta del Ieqroo, agregó que lo más prudente es esperar que la Iniciativa de Reforma Electoral sea presentada de manera oficial, en los próximos días, para saber hasta dónde llegan las facultades de las instituciones involucradas, y las metas que se tendrán que ajustar ante una inminente reducción presupuestal.
La iniciativa propone reducir en un 25% el gasto en la organización electoral, mediante la disminución de los recursos públicos destinados al Instituto Nacional Electoral (INE), a los Organismos Públicos Locales Electorales, al financiamiento de los partidos políticos y de los Tribunales Electorales.
También, reducir de 126 a 96 los integrantes del Senado de la República, eliminar la lista de legisladores de representación proporcional impuesta por los partidos políticos y obligar a los que aspiran a ocupar una curul de las 200 diputaciones federales de representación proporcional a presentarse frente a los ciudadanos a buscar el voto popular, por lo que se verán obligados a hacer campaña electoral, como los aspirantes a las 300 diputaciones federales de mayoría relativa.
