Proyectan nuevo club de playa en Puerto Morelos
El proyecto consiste en la construcción y operación de una palapa bar con cocina y baños, y la colocación de mobiliario al aire libre.
En Puerto Morelos se autorizó por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales un nuevo club de playa sobre una superficie de 761 metros cuadrados de terrenos ganados al mar, en una zona que hoy es utilizada como área de esparcimiento y recreación para visitantes y habitantes.
El proyecto, denominado Club 8, se ubica frente al Lote 1 de la Manzana 6, en la localidad de Puerto Morelos, dentro del polígono del Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos, en la zona catalogada como de uso recreativo intensivo, es decir, la franja donde se permite la recreación de playa y la natación.
De acuerdo con su Manifestación de Impacto Ambiental, el proyecto consiste en la construcción y operación de una palapa bar con cocina y baños, y la colocación de mesas, sillas, sombrillas y camastros al aire libre para servicio de playa. La obra contempla una operación por 30 años.
El sitio, según las fotos incluidas en el propio estudio, actualmente carece de vegetación y es usado de manera abierta por bañistas. Es colindante con desarrollos turísticos y registra alta afluencia, presencia constante de sargazo y basura.
Como en otros clubes de playa de la Riviera Maya, el planteamiento genera preocupación entre pobladores, pues la ocupación de un espacio que hoy es de uso común para convertirlo en un área de consumo privado. Aunque la playa en México es zona federal y su acceso no puede restringirse, en la práctica la instalación de mobiliario fijo, barras de servicio y áreas de mesas condiciona el uso del espacio y desplaza a quienes no son clientes del lugar.
El documento reconoce que la franja de playa frente al predio tiene potencial para el arribo y anidación, con temporada entre mayo y septiembre. Como medida, el proyecto propone retirar por las noches los camastros, mesas, sillas y sombrillas que se colocan al aire libre, y suspender actividades nocturnas en la palapa para evitar luz y ruido hacia la playa.
Sin embargo, el estudio no explica qué pasará con los posibles nidos o desoves que se registren en la zona. En los hechos, el proyecto sólo plantea hacer recorridos de vigilancia y mantener la playa limpia de sargazo y basura, sin detallar un protocolo para avisar, delimitar o proteger un nido en caso de que una tortuga llegue a desovar justo frente a un área ocupada durante el día por mobiliario y bañistas.
El promovente del proyecto es concesionario de esa fracción de zona federal y argumenta que el uso es compatible con la regulación del parque.
(Con información de Jesús Vázquez)
