Sargazo da tregua al Caribe mexicano: cae 25% y se desvía hacia el norte
A partir de agosto el sargazo empieza a caer y para la entrada del otoño la disminución se vuelve más clara.
El sargazo por fin está dando un respiro. Según el coordinador del Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo, Esteban Amaro Mauricio, la llegada a las costas del Caribe mexicano ha disminuido alrededor de 25% en las últimas semanas.
No es que el alga haya desaparecido. Lo que ocurre, explicó, es que conforme avanza el verano las corrientes se desvían y empujan el sargazo hacia la zona de República Dominicana, Puerto Rico y más al norte. “Eso pasa todos los años, pero conforme el verano va avanzando. Y gracias a dios”, dijo.
Hasta el 18 de agosto se llevan recolectadas alrededor de 109 mil 800 toneladas (los números exactos varían según el día). Aun así, la cantidad acumulada sigue siendo histórica: cuatro veces más que en 2018 y 2022, los años que hasta ahora se consideraban récord, y 26.8 veces por encima del promedio registrado desde 2011.
Amaro Mauricio señaló que el pico de la temporada ya está pasando. Mayo, junio y julio son los meses más duros; a partir de agosto el sargazo empieza a caer y para la entrada del otoño (22 de septiembre) la disminución se vuelve más clara. Por eso considera que invertir más recursos ahora ya no tiene tanto sentido:
“Ya estábamos de salida. La idea es tener ese colchón para la próxima temporada, que seguramente también va a ser fuerte”.
Sobre 2027, el monitoreo en las costas de África (el “termómetro” del sargazo) muestra cantidades similares o hasta 5% superiores a las de este año. Sin embargo, advirtió que los cambios atmosféricos y oceanográficos son tantos que “nada está escrito”.
El origen del fenómeno, explicó, está en el Golfo de Guinea, entre Nigeria y Costa de Marfil. Desde ahí el sargazo cruza el Atlántico, se fortalece frente a Brasil con los nutrientes del Amazonas y llega al Caribe empujado por corrientes y vientos. El aumento de temperatura del mar (entre 2 y 3 grados más que antes) y la contaminación de origen humano han desequilibrado todo el sistema.
Por ahora, con 11 embarcaciones costeras, dos de aguas oceánicas, unas 30 lanchas de apoyo y entre 350 y 500 elementos de la Secretaría de Marina rotando entre el norte y el sur, el operativo sigue activo. Pero al menos, por estas semanas, el sargazo se está enfilando hacia el norte.
(Con información de Jesús Vázquez)
