Semarnat autoriza un hotel de 43 cuartos en Holbox
Se le autoriza el aprovechamiento de 1,065.39 metros para el edificio, andadores y servicios, incluido un sistema de tratamiento de aguas residuales.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó de manera condicionada el proyecto “MIA Holbox”, un hotel de tres niveles con 42 habitaciones y una suite en el lote 1, manzana 139, zona 1, de la Isla Chica.
Holbox forma parte de Yum Balam, Área de Protección de Flora y Fauna federal decretada en 1994. La reserva abarca más de 154 mil hectáreas de tierra y mar en el norte de Quintana Roo, selva, dunas, humedales, manglar y una franja marina, y desde 2018 se rige por un programa de manejo que limita la construcción de hoteles.
El predio a impactar mide 1,944.73 metros cuadrados y se le autoriza el aprovechamiento de 1,065.39 metros para el edificio, andadores y servicios, incluido un sistema de tratamiento de aguas residuales. El resto deberá conservarse como área verde, sin alberca, por debajo del suelo; ésta deberá rediseñarse a 1.5 metros sobre el terreno natural antes de iniciar obras.
La vigencia del permiso es de 65 meses para preparar el sitio y construir, y de 50 años para operar. El resolutivo precisa que no es permiso de inicio de obras, pues no sustituye licencias municipales o estatales.
En Holbox, proyectos hoteleros de este tipo han enfrentado rechazos reiterados. Entre 2018 y 2022 la Semarnat negó al menos diez solicitudes similares. En 2024 se reportó que llevaba cuatro años sin autorizar hoteles nuevos. En 2025 rechazó el Hotel Aruna y el Condo Hotel Kában; en junio de 2026, el Biocentro Isla Grande, de 49 cuartos. El mismo lote de MIA Holbox tuvo un permiso en 2012, ya caducado, y otro intento denegado en 2022.
Este proyecto se autoriza bajo la condición de presentar una fianza antes de construir, un plan ante huracanes y restaurar manglar en una superficie igual o mayor a la huella del hotel, en coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. Queda prohibido quemar vegetación, introducir especies extrañas, alimentar fauna silvestre u obstruir el flujo del agua.
El expediente estuvo a consulta pública y no se registraron solicitudes de reunión informativa. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente vigilará el cumplimiento de todas las condicionantes.
(Con información de Jesús Vázquez)
