Turismo para el bienestar: El rostro humano de Quintana Roo
Hablar de turismo en Quintana Roo es hablar del corazón económico de nuestro estado, pero también de la vida diaria de miles de familias que dependen...
Hablar de turismo en Quintana Roo es hablar del corazón económico de nuestro estado, pero también de la vida diaria de miles de familias que dependen de esta actividad para salir adelante. Durante muchos años el turismo creció, sí, pero no siempre distribuyó sus beneficios de manera justa. Hoy, la Cuarta Transformación está corrigiendo ese desequilibrio: impulsamos un turismo con rostro humano, donde el desarrollo se traduzca en bienestar real para la gente.
He recorrido colonias, comunidades mayas y ciudades turísticas escuchando a quienes sostienen esta industria: camareras, meseros, guías, taxistas, cocineras, artesanos, prestadores de servicios comunitarios. Todos coinciden en algo: lo que piden no es caridad, sino oportunidades dignas. Por eso el nuevo modelo turístico que se impulsa bajo el liderazgo de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum y nuestra gobernadora Mara Lezama apuesta por el desarrollo regional, la inclusión social y la sustentabilidad.
Obras estratégicas como el Tren Maya, el aeropuerto de Tulum y el puente Nichupté conectan destinos, fortalecen la movilidad y generan empleo, pero sobre todo, permiten que el turismo llegue a nuevas regiones del estado, integrando a comunidades que por décadas quedaron al margen del progreso. Hoy el desarrollo turístico no se concentra en unos cuantos polos; empieza a distribuirse hacia el sur y el centro de Quintana Roo.
También se ha fortalecido el impulso al turismo comunitario, cultural y ecológico, abriendo espacios para cooperativas, pequeños negocios y emprendimientos locales, muchos de ellos encabezados por mujeres y jóvenes. La promoción internacional del Caribe Mexicano hoy va de la mano con el cuidado ambiental y el ordenamiento territorial, defendiendo nuestras playas, selvas y cenotes como patrimonio del pueblo.
Desde el Congreso acompaño esta ruta legislando para proteger los derechos laborales del sector, fortalecer el turismo sustentable y garantizar que la riqueza generada no se quede en unos cuantos, sino que impacte realmente en las comunidades.
Creo firmemente que el turismo debe servir para elevar la calidad de vida de nuestra gente. Quintana Roo sigue siendo líder turístico en México y en América Latina, pero ahora avanzamos hacia algo más profundo: ser ejemplo de un destino donde el éxito se mide en bienestar, justicia social y prosperidad compartida.
Ese es el turismo de la Cuarta Transformación: un turismo que genera esperanza.
