Beijing rechaza llamado de Anthropic para frenar la IA de China
El pronunciamiento ocurre a pocos días de una reunión prevista entre Donald Trump y Xi Jinping, donde ambos podrían abordar la gobernanza de la IA.
China rechazó el llamado del director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, para que Estados Unidos mantenga restricciones a la venta de chips avanzados de inteligencia artificial y equipos para fabricarlos, con el objetivo de limitar el desarrollo tecnológico de Beijing.
Crece conflicto por la inteligencia artificial
El pronunciamiento ocurre mientras crece la tensión entre ambas potencias por el liderazgo en IA y a pocos días de una reunión prevista entre el presidente estadounidense Donald Trump y el mandatario chino Xi Jinping, donde ambos podrían abordar la gobernanza de esta tecnología.
El portavoz del Ministerio chino de Exteriores, Guo Jiakun, pidió cooperación internacional y advirtió que “el alarmismo, la confrontación y la competencia despiadada” solo dificultarán la gobernanza global de la IA. Amodei, quien publicó el sábado un extenso ensayo sobre los riesgos de esta tecnología, sostuvo que un liderazgo chino en IA representaría “un grave peligro para Estados Unidos y el mundo” y defendió conservar los controles estadounidenses sobre semiconductores de última generación.
Amodei también alertó que agentes de IA podrían llegar a apoderarse de internet en un plazo de seis a 12 meses si los investigadores no acuerdan desacelerar su desarrollo.
China acusa a Estados Unidos de intentar contenerla
El rechazo de Beijing coincidió con críticas del periódico estatal Global Times, que calificó el planteamiento de Amodei como una petición encubierta para contener a China.
El medio sostuvo que, aunque el ensayo se presenta como una propuesta de seguridad global, incluye medidas dirigidas contra Beijing y constituye un “manual de la Guerra Fría” para el sector de la IA.
La disputa ocurre después de que el FBI, la Agencia de Seguridad Nacional y la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructura de Estados Unidos acusaran a desarrolladores chinos de realizar esfuerzos “agresivos y maliciosos” para extraer capacidades de modelos estadounidenses mediante técnicas de “destilación”. China rechazó esas acusaciones y afirmó que esta práctica es utilizada habitualmente por empresas de inteligencia artificial, además de acusar a Washington de buscar un monopolio en la industria.
Mientras tanto, compañías chinas desarrollaron modelos de IA considerados potentes y, en algunos casos, más baratos que los de sus competidores estadounidenses, con mediciones que incluso los colocan en niveles similares de capacidad.
Xi Jinping también impulsa un marco global de gobernanza de la IA y busca presentar a China como una potencia en el desarrollo de sistemas de código abierto.
Washington vs. Beijing
En este escenario, Lizzi C. Lee, investigadora del Asia Society Policy Institute, señaló que tanto Washington como Beijing buscan evitar que la otra potencia pueda crear un “cuello de botella tecnológico”. La especialista cuestionó la posibilidad de cooperación planteada por Amodei mientras Estados Unidos restringe el acceso chino a los recursos necesarios para desarrollar IA avanzada.
La tensión podría llegar a la mesa de negociación el 24 de septiembre, cuando Trump y Xi tienen previsto reunirse y podrían discutir precisamente cómo establecer reglas para una tecnología que se convirtió en uno de los principales frentes de competencia entre Estados Unidos y China.
Con información de AP
