Consejos de seguridad para nómadas digitales en espacios públicos
Especialistas advierten que trabajar fuera de casa u oficina puede comprometer tanto la privacidad como la seguridad de la información.
Conectarse desde una cafetería, un coworking o incluso la sala VIP de un aeropuerto se ha vuelto parte del día a día para miles de trabajadores remotos.
El auge del teletrabajo, impulsado por la pandemia y respaldado por conexiones de alta velocidad, ha dado paso a una nueva generación de profesionales: los nómadas digitales. Sin embargo, esta flexibilidad también abre la puerta a riesgos que no deben pasarse por alto.
Especialistas advierten que trabajar fuera de casa u oficina puede comprometer tanto la privacidad como la seguridad de la información. Estas son las principales recomendaciones para evitar problemas mientras se trabaja en espacios públicos.
Revisar las reglas antes de conectarse
El primer paso es conocer las políticas de la empresa. En un entorno donde el trabajo híbrido o remoto es cada vez más común, muchas organizaciones cuentan con lineamientos específicos sobre cómo y dónde trabajar fuera de la oficina.
Algunas incluso desaconsejan hacerlo en lugares concurridos como cafeterías, debido al riesgo de exposición de datos sensibles. El propio gobierno del Reino Unido advierte que estos espacios pueden ser fácilmente accesibles para personas sin autorización, lo que incrementa la posibilidad de filtraciones. Además, si se planea viajar, es importante verificar si existen restricciones para trabajar desde ciertos países.
Cuidar quién puede ver tu pantalla
Uno de los riesgos más comunes en espacios públicos es el llamado “shoulder surfing”, cuando alguien observa la pantalla sin autorización.
Para evitarlo, se recomienda elegir un lugar apartado, sentarse con la espalda contra una pared y limitar el ángulo de visión de la laptop. También es útil utilizar filtros de privacidad, láminas que dificultan ver el contenido de la pantalla desde los costados.
Precaución con el Wi-Fi público
Las redes Wi-Fi abiertas pueden parecer convenientes, pero representan uno de los mayores peligros. La Agencia de Seguridad Nacional advierte que cualquier red sin contraseña deja los datos expuestos a robo o manipulación.
Incluso las redes protegidas pueden no ser seguras. Entre los riesgos más comunes están los llamados “gemelos malvados”, redes falsas creadas por ciberdelincuentes para simular conexiones legítimas y acceder a la información de los usuarios.
Ante este panorama, los expertos recomiendan utilizar un punto de acceso móvil —generado desde el teléfono celular—, que ofrece mayor seguridad. Otra herramienta clave es una VPN (red privada virtual), que cifra los datos y los protege al enviarlos a través de servidores seguros. Muchas empresas proporcionan este servicio a sus empleados.
No olvidar lo básico
Más allá de la tecnología, hay medidas simples pero esenciales. Mantenerse atento al entorno es fundamental, ya que una laptop visible puede atraer a ladrones. Si se necesita abandonar el lugar, lo mejor es llevar consigo todos los dispositivos.
También se recomienda evitar conversaciones confidenciales en espacios públicos. Hablar en voz alta durante una videollamada en un sitio concurrido puede exponer información sensible. Como advierten autoridades británicas, siempre existe el riesgo de que alguien escuche o incluso que dispositivos cercanos capten la conversación.
Con información de AP
