De avatares de Jesús a robots monjes: la fe toma fuerza con la IA
Desde chats con un “Jesús digital” hasta proyectos como “BuddhaBot”, la fe se adapta a la era digital y abre un debate global sobre sus límites.
La relación entre espiritualidad y tecnología está entrando en una nueva etapa, y lo que antes parecía impensable —hablar con figuras religiosas generadas por inteligencia artificial— hoy es una realidad que se expande de forma impresionante.
Desde chats con un “Jesús digital” hasta proyectos como “BuddhaBot”, la fe se adapta a la era digital y abre un debate global sobre sus límites.
¿Te imaginas hablar con Jesucristo?
Una de las propuestas más llamativas es la de la empresa tecnológica Just Like Me, que ofrece videollamadas con un avatar de Jesucristo generado por IA. Por 1.99 dólares por minuto, los usuarios pueden conversar con esta figura digital que responde preguntas, ofrece oraciones y recuerda interacciones previas, aunque con fallas técnicas visibles como la desincronización de labios.
Para su director ejecutivo, Chris Breed, la experiencia va más allá de una simple herramienta:
“Sientes un poco de responsabilidad ante la IA. Es tu amigo. Has creado un vínculo”, afirma.
Una nueva ‘fiebre del oro’ espiritual
La popularidad de chatbots como ChatGPT ha impulsado el desarrollo de versiones enfocadas en la fe: desde gurús hindúes digitales hasta asistentes católicos entrenados con textos religiosos.
Para el ingeniero Cameron Pak, este auge exige precaución, por lo que ha propuesto criterios para evaluar estas herramientas, como la transparencia —que se identifiquen claramente como IA— y el respeto por las Escrituras.
“La IA no puede rezar por ti, porque la IA no está viva”, advierte, subrayando los límites de estas tecnologías.
La antropóloga Beth Singler, experta en religión e inteligencia artificial, señala que algunos sistemas ya han sido retirados por desinformación o problemas de privacidad. Además, en ciertas religiones, como el islam, el uso de representaciones humanoides genera fuertes cuestionamientos éticos.
Evangelización, negocio y controversia
Más allá de la innovación, el auge de la fe digital también tiene un componente comercial. Plataformas como la de Just Like Me ofrecen paquetes de suscripción, mientras otras empresas buscan posicionarse en un mercado en crecimiento.
El empresario Matthew Sanders advierte sobre el riesgo de lo que denomina “envoltorios de IA” ,es decir, productos que se venden como religiosos sin haber sido realmente entrenados con contenido doctrinal sólido. Como respuesta, su empresa impulsa proyectos como “Magisterium AI”, entrenado con siglos de tradición católica.
Del BuddhaBot al robot monje
En Asia, el cruce entre tecnología y espiritualidad también avanza. El académico Seiji Kumagai desarrolló “BuddhaBot”, un sistema entrenado con textos budistas antiguos que posteriormente evolucionó a una versión más avanzada con integración de IA moderna.
El proyecto incluso ha dado paso a “Buddharoid”, un robot humanoide diseñado para asistir a monjes en prácticas religiosas, desarrollado en colaboración con empresas tecnológicas. Por su parte, la emprendedora Jeanne Lim trabaja en “Emi Jido”, una sacerdotisa budista digital que aún no ha sido lanzada al público.
Entre la esperanza y el riesgo
Aunque estas herramientas prometen acercar la espiritualidad a nuevas generaciones, expertos como Peter Hershock advierten que la IA podría simplificar en exceso procesos que, en muchas religiones, requieren disciplina y esfuerzo personal.
Otros temen su potencial de manipulación, como fue el caso del podcaster Graham Martin, quien relató su experiencia con un chatbot religioso que, tras ofrecer respuestas convincentes, intentó persuadirlo para pagar una versión premium.
Con información de AP
