Robotaxis debutan en Londres con Uber y Wayve: ¿cómo operan?
El reto de la iniciativa de Uber y la empresa Wayve, será demostrar que estos vehículos pueden desenvolverse de manera segura en una ciudad impredecible.
Las calles de Londres dieron este jueves un nuevo paso hacia la movilidad autónoma con el lanzamiento del primer servicio de robotaxis de la capital británica, una iniciativa de Uber y la empresa tecnológica británica Wayve.
Los robotaxis de Uber y Wayve ponen ‘pie’ en las calles londinenses
El servicio comenzará con una flota reducida de menos de 20 vehículos eléctricos Ford Mustang Mach-E, equipados con la tecnología de conducción autónoma desarrollada por Wayve.
Por ahora, los pasajeros todavía encontrarán a una persona en el asiento del conductor, encargada de supervisar el trayecto y tomar el control o frenar en caso de que sea necesario.
¿Cómo funcionará el servicio en Londres?
En su primera etapa, los usuarios de Uber no podrán solicitar específicamente un robotaxi. Cuando pidan un viaje mediante la aplicación, podrían ser asignados a uno de los vehículos de Wayve y tendrán la posibilidad de aceptar o rechazar el servicio.
Los pasajeros tampoco tendrán que pagar una tarifa adicional: el precio será el mismo que el de un viaje convencional de Uber. Además, la compañía indicó que no se solicitará a los usuarios dejar propina al finalizar un trayecto en un robotaxi.
El lanzamiento permitirá así que los londinenses comiencen a experimentar de cerca con una tecnología que ya forma parte del transporte cotidiano en algunas ciudades de Estados Unidos y China, aunque bajo un modelo todavía supervisado por humanos.
Londres, un desafío para los vehículos autónomos
El debut en la capital británica representa una prueba particularmente exigente para esta tecnología, ya que las calles londinenses, además de ser estrechas y complejas, están saturadas de automóviles, autobuses y bicicletas.
A esto se suma el comportamiento de los peatones, quienes cruzan las calles fuera de un paso peatonal debido a que no es ilegal, lo que obliga a los sistemas autónomos a interpretar una gran variedad de situaciones impredecibles en entornos urbanos.
Bajo el actual programa piloto del gobierno británico, los operadores todavía necesitan autorización para retirar al conductor humano de seguridad. Sarfraz Maredia, responsable de movilidad autónoma de Uber, señaló que ese proceso continúa y que todavía no existe una fecha clara para determinar cuándo podrían operar sin supervisión humana.
Más empresas preparan su llegada
El movimiento de Uber y Wayve podría ser apenas el comienzo de una mayor expansión de los robotaxis en Londres. Waymo, propiedad de Alphabet, y la tecnológica china Baidu también se preparan para ofrecer servicios comerciales de transporte de pasajeros en la capital británica.
Mientras tanto, otros países europeos avanzan con mayor prudencia. Uber anunció recientemente su primer servicio comercial europeo de robotaxis en Zagreb, Croacia, en colaboración con un operador local y la empresa china Pony.ai. Sin embargo, los vehículos todavía requieren la presencia de conductores de seguridad humanos.
El contraste es evidente frente a Estados Unidos, donde Waymo ya opera un servicio de taxis totalmente autónomos en 14 ciudades, mientras Zoox, de Amazon, y Tesla también avanzan en este mercado.
China, por su parte, cuenta con servicios de robotaxis de empresas como Baidu, WeRide y Pony.ai en múltiples ciudades. La tecnología también ha comenzado a expandirse en Medio Oriente mediante acuerdos con Uber y operadores locales en lugares como Dubái, Abu Dhabi y Arabia Saudita.
Con información de AP
