Start-Stop, híbridos y eléctricos: cómo están cambiando las baterías de los vehículos modernos

Los nuevos de vehículos requieren energía para varios sistemas y diferentes componentes electrónicos que permanecen activos cuando el motor no está funcionando

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La evolución de la industria automotriz no solo está modificando la forma en que se mueven los vehículos. También está cambiando sus necesidades eléctricas. Los sistemas Start-Stop, la incorporación de más componentes electrónicos y el crecimiento de los modelos híbridos y eléctricos han elevado las exigencias que deben soportar las baterías.

Durante años, pensar en la batería de un automóvil significaba relacionarla principalmente con el arranque del motor. Hoy, esa función sigue siendo importante, pero forma parte de un sistema mucho más amplio. Las nuevas generaciones de vehículos requieren energía para sistemas de seguridad, confort, conectividad y diferentes componentes electrónicos que permanecen activos incluso cuando el motor no está funcionando.

Start-Stop: más ciclos, mayores exigencias

Una de las tecnologías que modificó el trabajo de las baterías automotrices fue el sistema Start-Stop. Su funcionamiento es sencillo: cuando el vehículo se detiene, por ejemplo, ante un semáforo, el motor puede apagarse automáticamente y volver a encenderse cuando el conductor retoma la marcha.

Esta operación puede repetirse numerosas veces durante un recorrido, por lo que la batería debe estar preparada para soportar ciclos de carga y descarga más frecuentes que los de un automóvil convencional.

Además, mientras el motor permanece apagado, determinados sistemas eléctricos continúan funcionando. Esto hace que la batería tenga un papel más activo dentro de la administración de energía del vehículo.

Por ello, los automóviles equipados con Start-Stop requieren baterías desarrolladas específicamente para sus características. Dependiendo del modelo y de las especificaciones del fabricante, pueden utilizar tecnologías como EFB o AGM, que ofrecen características adecuadas para este tipo de demanda.

¿Qué es una batería AGM y por qué cobra relevancia?

AGM corresponde a Absorbent Glass Mat, una tecnología en la que el electrolito se encuentra absorbido en separadores de fibra de vidrio ubicados entre las placas de la batería.

Una de sus principales características es su capacidad para responder ante una demanda energética elevada y ciclos frecuentes. Por esta razón, se utiliza en determinados vehículos que incorporan Start-Stop avanzado y numerosos sistemas eléctricos.

La tecnología también ha encontrado aplicaciones en vehículos de nuevas generaciones. En este contexto, las baterías para carro AGM desarrolladas para nuevas tecnologías vehiculares forman parte de una evolución que busca responder a las necesidades de automóviles con mayores requerimientos eléctricos.

Esto no significa que cualquier batería AGM pueda instalarse en cualquier automóvil. La elección debe corresponder a las características del vehículo, incluyendo capacidad, dimensiones, tecnología y especificaciones establecidas por el fabricante.

Híbridos y eléctricos: la batería de 12 V sigue siendo importante

La llegada de los vehículos híbridos y eléctricos puede generar una confusión común: pensar que, al contar con una batería de alto voltaje, estos automóviles ya no necesitan una batería convencional de menor voltaje.

En realidad, los vehículos eléctricos y diferentes tipos de híbridos pueden contar con sistemas de baterías independientes. La batería de alto voltaje es la encargada de proporcionar energía para el sistema de propulsión eléctrica, mientras que una batería de 12 V puede encargarse de alimentar diferentes funciones y componentes del vehículo.

Entre ellos pueden encontrarse sistemas de seguridad, iluminación, cerraduras, dispositivos electrónicos y otros elementos necesarios para el funcionamiento del automóvil. En determinadas circunstancias, esta batería también puede cumplir funciones importantes cuando el sistema de alto voltaje se encuentra desconectado.

La transición hacia la movilidad eléctrica, por lo tanto, no elimina la necesidad de baterías de bajo voltaje. Por el contrario, la creciente cantidad de sistemas electrónicos puede hacer que su papel sea cada vez más relevante.

Más tecnología también significa mayor demanda eléctrica

La transformación del automóvil no se limita al tipo de motor. Los vehículos actuales incorporan cada vez más dispositivos que dependen de la energía eléctrica.

Sistemas de asistencia al conductor, sensores, cámaras, pantallas, conectividad, climatización y diferentes elementos de seguridad forman parte de un ecosistema que necesita una administración eficiente de la energía.

En los modelos híbridos y eléctricos, esta realidad es todavía más evidente. Aunque su funcionamiento y arquitectura son diferentes a los de un automóvil de combustión tradicional, continúan necesitando sistemas eléctricos capaces de responder de manera estable a diferentes condiciones de uso.

Esto explica por qué la tecnología de las baterías también ha tenido que evolucionar. Ya no se trata únicamente de proporcionar suficiente energía para encender un motor, sino de responder a las necesidades de un vehículo cada vez más conectado y automatizado.

Elegir la batería correcta es parte del mantenimiento

Cambiar una batería no debería reducirse a buscar una pieza que tenga las mismas dimensiones que la anterior.

La tecnología de la batería, su capacidad, voltaje, sistema de carga y características eléctricas deben ser compatibles con el vehículo. Instalar una batería que no corresponde puede afectar su desempeño y reducir su vida útil.

Esto es especialmente importante en automóviles con Start-Stop, híbridos y eléctricos, debido a que sus sistemas eléctricos pueden tener requerimientos diferentes a los de un vehículo convencional.

Antes de realizar un cambio es recomendable consultar las especificaciones del fabricante y verificar qué tecnología necesita el automóvil. También conviene revisar el estado general del sistema eléctrico para identificar posibles problemas que puedan afectar el funcionamiento de la batería.

La evolución de los vehículos está transformando muchos de sus componentes, y las baterías no son la excepción. Start-Stop, electrificación, conectividad y mayor presencia de sistemas electrónicos están creando nuevas demandas que requieren soluciones adaptadas a cada generación de automóviles.

Comprender qué tecnología utiliza cada vehículo y elegir una batería compatible se vuelve tan importante como conocer las características del propio automóvil. Más que una tendencia, la evolución de las baterías refleja un cambio más amplio: los vehículos modernos dependen cada vez más de una gestión eficiente y confiable de la energía.

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