Visa integra pagos en ChatGPT y habilita compras automáticas con IA
Visa y OpenAI abren la puerta a una economía donde las decisiones de consumo podrían ser delegadas —en mayor o menor medida— a la inteligencia artificial.
Visa ha integrado su red de pagos con ChatGPT, permitiendo que agentes de inteligencia artificial (IA) no sólo recomienden productos, sino que también realicen compras y completen transacciones en nombre de los usuarios.
La evolución del comercio electrónico
Por primera vez, los asistentes impulsados por IA podrán operar de manera autónoma dentro de una red de pagos global, potencialmente en cualquier comercio que acepte tarjetas Visa.
A diferencia de intentos previos, que estaban limitados a plataformas o minoristas específicos, esta integración promete una escala mucho mayor.
La iniciativa surge tras los tropiezos de OpenAI con Instant Checkout, una función lanzada el año pasado que permitía a ChatGPT rastrear productos en internet como un comprador digital. Sin embargo, errores en el proceso y comisiones elevadas —del 4% por transacción— frenaron su adopción, llevando a su retiro en marzo.
Ahora, la alianza con Visa plantea un modelo distinto. Los usuarios podrán vincular sus tarjetas directamente al chatbot, mientras que Visa se encargará de la autorización de pagos y la prevención de fraude, elementos cruciales para operar a gran escala. OpenAI, por su parte, proporcionará la tecnología que permite a los agentes tomar decisiones, interactuar y ejecutar compras.
“A medida que los agentes de IA se convierten en participantes activos de la economía, el enfoque de Visa es garantizar que las transacciones sean confiables, seguras y fluidas”, afirmó Jack Forestell, director de producto y estrategia de Visa, durante un evento en San Francisco.
Ahora, un usuario podría pedirle a ChatGPT que busque unos audífonos inalámbricos por menos de 150 dólares, y el sistema no solo encontraría la mejor opción, sino que la compraría automáticamente.
No obstante, el avance también abre interrogantes, como la posibilidad de que una IA realice compras en nombre del usuario genera preocupaciones en torno a gastos excesivos, errores en la selección de productos o disputas por transacciones no reconocidas. Ante ello, Visa aseguró que implementará medidas de protección como límites de gasto, aprobaciones obligatorias y listas de comercios autorizados.
Se intensifica la competencia
Mastercard ya trabaja en integrar capacidades similares en su red, enfocándose incluso en el ámbito empresarial, donde agentes de IA podrían contratar servicios para campañas publicitarias u operaciones comerciales.
Mientras tanto, gigantes tecnológicos como Amazon han explorado el terreno con asistentes como Alexa, aunque con un alcance limitado a sus propias plataformas.
Con esta integración, Visa y OpenAI abren la puerta a una economía donde las decisiones de consumo podrían ser delegadas —en mayor o menor medida— a la inteligencia artificial.
Con información de AP
